Hasta que a las zonas calientes no llegaron jueces y fiscales que le perdieron el miedo al asunto, las investigaciones de narcotráfico y, por consiguiente, las de blanqueo de las ganancias de estas actividades delictivas, eran competencia exclusiva de la Audiencia Nacional.
Cuando el tema empezó a pasar de moda y a los juzgados centrales, así como a Fiscalía Antidroga, llegaron caras nuevas, empezaron a rebotar a los juzgados de origen de los imputados las cajas con estos papeles -contabilidades, extractos de cuentas y demás-que los investigadores policiales habían conseguido reunir para aportar pruebas. Pero en los juzgados gallegos, en la mayoría de los casos, no había -ni hay- ganas ni medios -especialistas- para hincarle el diente a estos temas.
La Unidad de Auxilio Judicial que Hacienda tiene a disposición de los juzgados para emitir informes, salvo cambios que no hayan trascendido, sigue integrada exclusivamente por dos personas.
La experiencia de la administración judicial en los patrimonios intervenidos a Oubiña y los Charlines, Hacienda no quiere ni que se la menten. Esto, unido al escaso o nulo interés que los jueces muestran por estos temas, explican sobradamente que causas como la de la operación Cormorán lleven concluidas más de un año sin fecha de juicio.