Varón, sin antecedentes penales y con escasa formación es el retrato robot de los infractores

La Voz

GALICIA

16 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El minucioso análisis de los incendios que se produjeron en Galicia desde el 2006 permite a los fiscales y a las fuerzas de seguridad contar con los datos de los responsables de los siniestros y un perfil del incendiario tipo.

Así, se ha concluido que el retrato robot del incendiario gallego es el de un varón, español, de una edad comprendida entre 30 y 75 años, sin antecedentes por fuegos forestales ni otros delitos. Normalmente actúan solos, sin que existan cómplices ni pertenencia a bandas organizadas, y se trata de personas que apenas han superado los estudios elementales y que trabajan en tareas de escasa cualificación, habitualmente agrícolas.

Es destacable el hecho de que suelen vivir en núcleos rurales, en los que están socializados con normalidad, y que los incendios que provocan se producen cerca de su domicilio o lugar de trabajo. Otro dato dominante es que no presenta trastornos psiquiátricos.

La investigación, en la que colaboró activamente la Guardia Civil, situó la intencionalidad de los fuegos forestales que se registran en Galicia en el 60%. Los autores son reacios a confesar sus motivaciones, aunque se ha determinado que los intereses económicos y las venganzas entre vecinos no figuran entre las primeras causas.

El estudio se efectuó sobre 138 incendios registrados en Galicia, analizando 67 variables distintas sobre cada siniestro y su supuesto autor. Se entrevistó además a 26 incendiarios que estaban en prisión como responsables de haber provocado 54 fuegos.

Condenas

De las 84 sentencias condenatorias dictadas el año pasado por los tribunales españoles por delitos de incendios forestales, 38 corresponden a Galicia, que ocupa el primer lugar en este ránking nacional. Le siguen Andalucía, con 18 condenas, y Asturias, con 13.

Los fiscales hacen hincapié en la importancia de la colaboración ciudadana y en la necesidad de que los agentes de la Guardia Civil actúen con rapidez y tengan en cuenta todos los detalles en cuanto se inicia un siniestro, porque en muchas ocasiones el propio fuego destruye pruebas.