El arquitecto ganador del concurso público no ha recibido el encargo oficial de iniciar los trabajos
29 may 2009 . Actualizado a las 02:12 h.El parador de turismo anunciado a finales del 2003 con el que el Gobierno quería compensar a Muxía por el accidente del Prestige sigue acumulando retrasos. El hotel, que según las primeras previsiones debería llevar tres años abierto, no solo no se ha comenzado, sino que ni siquiera se ha encargado el proyecto arquitectónico del edificio.
La Xunta decidió el año pasado convocar un concurso para elegir el nombre del diseñador del hotel y el proceso se alargó durante meses. Un jurado compuesto por una veintena de representantes de distintas Administraciones participó en la elección. Finalmente, el pasado 9 de enero se hizo público el nombre del estudio que se haría cargo de desarrollar el parador. Sería el de Alfonso Penela.
El concurso premiaba al ganador con 90.000 euros -60.000 y 30.000 euros para el segundo y tercer clasificados-, cantidad que el estudio ya ingresó. Tras la selección, la Xunta debería hacerse cargo de la contratación del diseño con el estudio de Penela, que tendría unos meses para presentar los planos, iniciándose las primeras actuaciones en Muxía previsiblemente a finales de este mismo año.
Sin embargo, tras la celebración del concurso, nadie volvió a ponerse en contacto con el arquitecto para firmar el correspondiente contrato. La campaña electoral y el cambio de Gobierno en la Xunta aparcaron la gestión, que, cinco meses después del concurso, sigue en el mismo punto que entonces.
«Todo está pendiente de que el nuevo Gobierno relance el tema», explica el propio Penela, que espera noticias para ponerse manos a la obra.
En principio, se contaba con que los planos podrían estar listos hacia el mes de agosto, un plazo que, una vez más, será imposible cumplir porque la Administración no ha dado los pasos necesarios para ello. «Estoy esperando a que me llamen para definir cualquier extremo», explica Penela, quien todavía no tiene claro si hará o no el parador presentado oficialmente tantas veces por distintos Gobiernos. «Ganas, todas. Me apetece muchísimo hacer ese proyecto; el premio para mí no es el económico, sino poder hacer la obra», afirma.
Por Muxía pasaron conselleiros, presidentes de la Xunta, responsables de Paradores y de distintas Administraciones para hablar sobre el futuro hotel. Sin embargo, al final nadie firmó el contrato con el estudio para que la obra pudiera materializarse, trámite que aún no tiene fecha.