José Ramón Ónega tomó posesión como nuevo director de la institución madrileña.
26 may 2009 . Actualizado a las 12:17 h.El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, defendió ayer el «galleguismo abierto» que «se expresa con libertad en gallego y en castellano» frente al «nacionalismo de importación» que defienden las opciones políticas que se dedican a «sembrar un sentimiento antiespañol».
Durante la toma de posesión del nuevo director de la Casa de Galicia en Madrid, José Ramón Ónega, Feijoo criticó a quienes pretenden convertir «el tesoro común de la lengua gallega en arma particular» y aseguró que el «galleguismo cordial» es la divisa que une al Gobierno de Galicia, que él preside, con su pueblo. «Nuestra forma de ser españoles es ser gallegos y no entendemos la galleguidad como alejamiento de lo español, sino como una forma de aportar a lo español nuestra visión de España», afirmó.
El presidente de la Xunta felicitó al nuevo director de la Casa de Galicia y aseguró que forma parte de esa «amplia legión» de gallegos que «supieron galleguizar Madrid». Lo instó por ello a promocionar desde la capital el Xacobeo 2010 como «lugar de encuentro».
Relevo en la Casa de Galicia
Ónega se comprometió por su parte a impulsar los actos del año santo y destacó la magnitud sociológica, económica y política del evento. Respecto a su gestión, garantizó que reducirá el gasto de la institución, pero también que apoyará al empresariado gallego, «que merece un apoyo no solo moral, sino jurídico, físico y sentimental para superar la crisis que atosiga a este sector».
Al acto celebrado en la Casa de Galicia asistieron numerosas personalidades del mundo político, económico y cultural, entre ellas el ministro de Fomento, José Blanco, o la portavoz parlamentaria del PP, Soraya Sáenz de Santamaría.