De los 1.968 españoles encarcelados en el extranjero, 57 son gallegos

Alejandro Posilio

GALICIA

Un total de 57 ciudadanos gallegos están detenidos en el extranjero, de los 1.968 españoles que actualmente están encarcelados en prisiones de 52 países del mundo. De ellos, el 80% (1.572) permanecen arrestados por delitos relacionados con el consumo o tráfico de droga en 44 países. Y lo que es peor, los encarcelamientos aumentaron un 10%, pues hace un año había 1.410, y a fecha de 27 de marzo del 2009 la cifra había crecido en 150 detenidos más, según los datos aportados ayer por la delegada de Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Carmen Moya.

Galicia es la quinta comunidad española que cuenta con más presos en cárceles foráneas, solo por detrás de Andalucía (319), Cataluña (289), Madrid (250) y Valencia (156). Hay que contar otros dos grupos, el de españoles nacidos en el extranjero y el de los que no se conoce su procedencia, que superan con creces al cómputo gallego, con 257 y 273, respectivamente.

Marruecos es el país en el que más españoles hay detenidos por delitos de drogas, con 230, seguido de Perú (184), Brasil (126) y Argentina (112). No obstante, el 25% del total están en Europa, donde Francia (121) y Portugal (106) son los países con más españoles condenados o pendientes de juicio por delitos relacionados con las drogas.

Estos datos fueron ofrecidos ayer en la presentación de la campaña 2009 del Ministerio de Sanidad y la fundación Rubial-Españoles en el Mundo, con la que se alerta de las consecuencias negativas de acercarse a las drogas en visitas al extranjero, que se ha hecho coincidir con la Semana Santa porque muchas personas salen de viaje al exterior.

Principalmente hombres

La mayoría de los que permanecen actualmente encarcelados son hombres (1.671 frente a 297 mujeres), y el perfil habitual suele ser el de gente joven, de 20 a 40 años, y fundamentalmente «tontos» por pensar que no les va a pasar nada, según manifestó Moya, quien añadió: «Hay que acabar con el falso mito de que hay países muy tolerantes hacia el consumo de drogas y de que se puede ganar dinero fácilmente traficando a pequeña escala en otros países. En la mayor parte del mundo, el consumo de drogas está penalizado con cárcel, y en muchos no hacen distinción entre tráfico y consumo». En algunos, el castigo puede llegar a ser de pena capital o cadena perpetua, unos supuestos que no afectan a ninguno de los españoles detenidos fuera por delitos de drogas.

En muchos casos, los detenidos se encuentran con el hándicap de que algunos países imponen penas mucho más duras que las que existen en España por ese mismo delito, según advirtió el subdirector general de Protección de los Españoles en el Extranjero del Ministerio de Asuntos Exteriores, Javier Herrera. Este aseguró que «las cárceles de España son una paraíso en comparación con las que hay en muchos de estos países».

Agilizar los traslados

Las autoridades españolas tratan de agilizar las solicitudes de traslado de estos presos a España, aunque estos trámites no pueden plantearse hasta que no exista una condena en firme, algo que suele tardar en producirse. El proceso de tramitación es largo y puede prolongarse hasta tres años, sobre todo cuando la pena impuesta es mayor que en España. De hecho, si se consigue el traslado, la pena de cárcel fijada en el extranjero se mantiene y no se ajusta a la normativa española.

La campaña, que se presenta bajo el lema « ¿En serio, crees que acercarse a las drogas puede ser algo divertido?», consiste en distribuir 2.400 carteles y 200.000 postales con esta pregunta en aeropuertos y estaciones de tren de todo el país para intentar frenar este tipo de prácticas.