En la promoción de las viviendas sobre las que ahora pesa la sentencia de demolición participaron dos familiares de la asesora urbanística del Concello, que fueron los que pusieron sus nombres y apellidos a la hora de adquirir los terrenos y solicitar las licencias de obra en el Ayuntamiento.
La parcela fue adjudicada en una subasta pública en el mes de septiembre de 1998 junto con otros terrenos colindantes que conforman la unidad de actuación. El gobierno municipal se la adjudicó a un cuñado de la funcionaria.
El Ayuntamiento concedió la licencia de obras de la edificación en el año 2002 a la cuñada de la técnica de la Administración local.
Un vecino de la vivienda colindante no tardó en denunciar la obra en el Concello, pero no consiguió con ello que se paralizasen los trabajos de construcción.
La respuesta que recibió del alcalde fue que no se apreciaban irregularidades en la edificación.
Contencioso
Al afectado no le quedó más remedio que acudir a los tribunales y plantear un contencioso-administrativo contra el Concello de Nigrán, y el juez acabó anulando la licencia y fijando un plazo de tres meses para la demolición. Este fallo fue confirmado por una nueva sentencia del TSXG. Próximamente solicitará la ejecución de esta sentencia, que es firme. Cualquier intento de legalización tendrá que contar también con el visto bueno de la Consellería de Política Territorial, que ya ha emitido informes contrarios a lo actualmente construido.