Las diez abuelas que India encontró cuando cambió el centro de Londres por el último pueblo de Lugo

La Voz

GALICIA

14 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Martin Stainton, un abogado londinense de 58 años, todavía no habla muy bien el castellano. Pero hay una palabra que repite sin cesar: «Perfecto». La casa, el entorno, los vecinos, las comunicaciones, la experiencia, el colegio... todo es perfecto para Martin, que ofrece el aspecto que uno se imagina que tiene un inglés feliz. Con su mujer, Anabel (41), compraron un conjunto de casas en Vilachá (Ourol), incluyendo la vieja escuela y la vivienda del maestro. Desde hace tres años residen allí y van reformando poco a poco el conjunto. Como a todos, les sorprendió la calurosa acogida de las familias que aún quedan por allí y su pequeña y rubia hija, India, se convirtió en una nueva luz para la parroquia: «Ahora India tiene diez abuelas», dice su madre.

También tuvieron que aclimatarse. Entraron en la vida rural a todo trapo, con gallinas, conejos, patos... Pero al cabo del tiempo Martin se acordó de que no le gustaba matar animales y tuvo que empezar a regalar el ejército de conejos del que se estaba dotando. Ahora ya hace empanadas de atún, reacciona con normalidad ante las bolsas de kiwis o de patatas que le dan sus vecinos y sabe decir basta cuando el anfitrión le inunda de comida. Están arreglando ellos solos la escuela, donde quieren establecer su vivienda. En el resto de los edificios irán acomodando a su familia, que todavía piensa que están locos. Martin y Anabel saben que no, que han encontrado su lugar en el mundo. Antes de llegar a Ourol, vieron muchas propiedades en toda España. Y en Galicia también. Pero aquí se encontraron con lo que Martin califica como «problema gallego: casa aquí, finca a dos kilómetros». En Vilachá, lo encontraron todo, hasta una carretera nueva que los pone en Viveiro en 20 minutos. Martin, que ya está semirretirado, apenas viaja a Londres dos veces al año. Y tarda en llegar de puerta a puerta algo más de cuatro horas: «Es perfecto», resume por enésima vez.