El inicio de las obras de acceso del AVE precisa 126 millones

GALICIA

30 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Touriño lo advirtió el jueves pasado y a Fomento le compete ahora tomar nota: el ralentizado AVE gallego no solo necesita el viento a favor de los Presupuestos para avanzar, sino rigor en la gestión de las partidas que se le asignan, tanto en su reparto entre las diferentes líneas como en la ejecución real del gasto. Si el ministerio actúa en consecuencia, los 600 millones largos que su responsable comprometió el viernes ante el presidente de la Xunta para el ferrocarril deben despejar, al fin, el inicio de las obras entre Lubián y Ourense, cuya adjudicación, todavía pendiente, permitirá poner en orden el desfasado calendario político del 2012.

En los últimos ejercicios, Fomento priorizó en la distribución contable el corredor Ourense-Santiago, con 1.619 millones de euros presupuestados desde el 2005. Esa apuesta artificiosa por el único tramo del AVE gallego que permitirá alcanzar los 350 kilómetros por hora restó eficacia al compromiso de Zapatero de destinar a la comunidad el 8% de la inversión estatal. Por una parte, el estado de los proyectos limitó la ejecución real del presupuesto a poco más de 600 millones en ese cuatrienio. Pero, además, ese reparto inversor contribuyó a dilatar la licitación del acceso a Galicia. Ni uno solo de los tramos del eje clave para la conexión con Madrid en menos de tres horas cuenta con las obras adjudicadas. El calendario avanza, y todavía habrá que horadar 53 túneles y construir 38 viaductos.

Para evitar nuevas demoras, Fomento tendrá que privilegiar en las cuentas del 2009 el enlace Lubián-Ourense, donde puede invertir hasta 126 millones. Los tramos Lubián-Vilavella y Vilavella-Vilariño de Conso están pendientes de la licitación de las obras, que podrían comenzar en enero si el ministerio las licita en los próximos días. También hay margen para que las máquinas comiencen a trabajar dentro de un año en otros cuatro tramos: Vilariño de Conso-Cerdedelo, Cerdedelo-Riobóo, Riobóo-Ponte Ambía y Ponte Ambía-Taboadela.

Pendientes de Castilla y León

El otro factor determinante para no perder más tiempo en la llegada del AVE a O Padornelo es el avance en Castilla y León. Al igual que sucede con el corredor Ourense-Santiago, el acceso desde Lubián no conducirá a ninguna parte mientras no estén listos los 220 kilómetros de las líneas Valladolid-Zamora y Zamora-Lubián. También allí, Fomento actúa sin prisas, lo que en junio llevó a Touriño a reclamar al ministerio la licitación de las obras entre Zamora y Lubián. Un mes después, licitó, con tres años de retraso, dos tramos de ese eje (Otero de Bodas-Cernadilla y Perillo de Castro-Otero de Bodas), al que sumó en agosto La Hiniesta-Perillo de Castro. En total, desbloqueó 261 millones de euros en tres proyectos que suman 130 kilómetros.

Pese al inicio de las obras en esos tramos, Fomento no podrá gastar los 119 millones de euros que asignó para este año.