El Concello de Vilamartín legalizó una cantera de esta empresa a cambio de diez millones

La Voz

VILAMARTÍN DE VALDEORRAS

24 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Pizarras Gallegas S.?A. es una de las empresas más importantes del sector de la pizarra entre las de tamaño medio. El ejercicio económico del 2005 lo cerró la sociedad con una facturación de 7,1 millones de euros, de acuerdo con los datos del último directivo de empresas Ardán, que situaba la plantilla en torno al medio centenar de trabajadores.

La empresa había suscrito en el año 1998 un convenio con el Concello de Vilamartín de Valdeorras, en el que, a cambio de diez millones de euros que la sociedad entregaba a la Administración local, el ayuntamiento legaliza su actividad, que se había desarrollado al margen durante los últimos años.

Interés social

Aquel convenio reconocía el «carácter público e interés social» de la explotación minera con 38 años de retraso, otorgaba licencia de apertura y legalizaba también el cambio de titularidad de la empresa, que llegaba con 19 años de demora.

El paquete de actividades acometidas desde el Concello de Vilamartín incluía la modificación del ordenamiento urbanístico con el fin de legalizar la actividad de la cantera.

La empresa, a cambio de la normalización de su situación administrativa, se había comprometido, de acuerdo con el convenio entonces suscrito por Dionisio Rodríguez Jurjo, en representación de la firma, a tomar medidas para la canalización del encauzamiento de un arroyo que circula por la explotación; presentar un proyecto de escombrera y, además, desembolsar la cantidad de diez millones de euros.

El convenio y los beneficios a Pizarras Gallegas había suscitado malestar en alguna otra empresa del sector.