El público impidió que prosperase la censura en Calvos de Randín

La Voz

GALICIA

Los cuatro tránsfugas del PP y el del PSOE piden responsabilidades al subdelegado del Gobierno en Ourense

11 jun 2008 . Actualizado a las 03:32 h.

Una hora antes del comienzo oficial del pleno en el que debía debatirse la moción de censura contra Aquilino Valencia, el alcalde socialista del municipio ourensano de Calvos de Randín, la explanada frente a la sede consistorial era ya un reflejo del conflicto. Varias docenas de huevos rotos dejaban constancia de lo ocurrido al filo de las 10.30 horas, cuando el público que abarrotaba el edificio y el personal de seguridad privada que escoltaba a los firmantes de la moción se enfrentaron a las puertas del edificio.

Las versiones sobre quién comenzó con los empujones son diametralmente opuestas, y los incidentes se saldaron con los cuatro ex concejales del PP (María Teresa Laje, Sandra Rodríguez, Antonio López y Antonio Rodríguez) y el edil independiente de las listas socialistas, también expulsado (José Manuel Andrade), presentando minutos después una denuncia ante la Guardia Civil.

Y lo hicieron, según explica la concejala Sandra Rodríguez, «porque foi o que nos dixo o subdelegado do Goberno cuando lle pedimos protección policial para entrar: que denunciáramos "y ya se vería"». También anunciaron su intención de presentar denuncia, en este caso por las agresiones de los escoltas, algunos vecinos y el edil socialista e hijo del alcalde de Castro Caldelas Eladio Osorio.

Solo hasta la puerta

A las doce menos cinco un guarda se acercó a la sede consistorial para advertir al público que iban a acompañar a los concejales y al notario avisado por ellos hasta la puerta. Así ocurrió, y los gritos de «traidor» y «cobardes» arreciaron durante los siguientes minutos, mientras los cinco firmantes de la moción quedaban rodeados por la multitud que se arremolinaba a la entrada. Cincuenta minutos tardaron los concejales en darse por vencidos y abandonar definitivamente la zona, no sin antes advertir ante los medios de comunicación -a los que tampoco se les permitió acceder a la sede consistorial- que pedirían la intervención judicial por considerar que el pleno que supuestamente se estaba celebrando era ilegal. «Estamos fóra os integrantes da mesa de idade, tanto o maior que é Antonio López coma eu; e o que imos facer, unha moción de censura, non é nada ilegal e está perfectamente contemplado na lei», razonaba Sandra Rodríguez.

Llegará al juzgado

La portavoz de los firmantes también anunciaba que llevarán los hechos ante la Justicia «para que o xuíz nos facilite a celebración do pleno, aquí ou noutro lugar, pero que adopte as medidas de seguridade que teña que adoptar». En este sentido matizó que «tamén pediremos responsabilidades políticas ao subdelegado do Goberno, que, pese a que esta mañá lle enviamos dous escritos e lle explicamos que nos agrediran, non deu autorización á Garda Civil para que nos garantizase a entrada ao pleno; e ao propio alcalde, porque permitiu que quedase xente no Concello durante toda a noite, cando é un lugar no que hai documentación de todo tipo».

El propio Aquilino Valencia ratificaba este extremo cuando, pasadas las 13.30 horas, dejaba el consistorio para anunciar que daba por debatida y rechazada la moción de censura. El todavía alcalde de Calvos de Randín relataba que cuando la tarde anterior se disponía a marcharse del edificio «houbo xente que me expresou a súa vontade de quedar aí para o pleno porque igual ao día seguinte non podían subir pola moita afluencia de xente, e eu considero que o Concello é dos veciños», concluyó.