Los socialistas gallegos aún deben decidir los nombres para formar parte de la ejecutiva de la formación
28 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La residencia oficial del presidente de la Xunta regresó ayer al centro de la vida autonómica como una especie de bálsamo llamado a apaciguar la tensiones internas del partido en el Gobierno de la comunidad. Si hace apenas cuatro años era Manuel Fraga quien convocaba en Monte Pío a José Luis Baltar o Xosé Cuíña para poner orden en el seno del PPdeG, ayer fue Emilio Pérez Touriño quien entró en esa dinámica al citar a su residencia oficial a los principales barones del PSdeG-PSOE con el fin de rebajar el tono del encarnizado debate abierto sobre el modelo organizativo del partido y preparar con sosiego los cónclaves que la organización del puño y la rosa afrontará en julio.
Almuerzo
El presidente de la Xunta y secretario general del PSdeG-PSOE convocó a un almuerzo en la residencia de Monte Pío, que se prolongó por espacio de dos horas y media, al responsable de Organización, Ricardo Varela, así como a los cuatro secretarios provinciales del partido: Moisés Rey (A Coruña), Luis Ángel Lago Lage (Lugo), Manuel Vázquez (Ourense) y Modesto Pose (Pontevedra). El objetivo de dicho encuentro no era otro que iniciar de forma ordenada la preparación del congreso gallego, según apuntan las diversas fuentes consultadas, y restarle trascendencia a la polémica abierta entre los partidarios y los detractores de que el partido acomode sus estructuras organizativas a las provincias, en detrimento de las agrupaciones que operan a nivel comarcal.
Por eso no es extraño que dicho encuentro concluyera con una especie de pacto de silencio, que conjuga los buenos propósitos que habrían manifestado Touriño y los barones del PSdeG para que todo el proceso sea conducido con «tranquilidad y normalidad» y el debate se centro en lo que de verdad le interesa a todos en el partido, que es en calentar la maquinaria electoral para poder convertir al Partido Socialista en la fuerza mayoritaria de la comunidad gallega.
De hecho, en Monte Pío se habría llegado a un acuerdo para «priorizar» el debate electoral e ideológico frente al organizativo, pues la última cuestión ha sido ya resuelta en gran medida por el pacto alcanzado entre Touriño y José Blanco para implantar en Galicia la estructura provincial, pero de acuerdo con los ritmos que marque el propio PSdeG.
Cuestiones que resolver
No obstante, los socialistas gallegos todavía tienen ante sí cuestiones que resolver, como los nombres que formarán parte de la nueva ejecutiva nacional o cómo se articulará un modelo provincial que está llamado a dotar al partido de mayor autonomía interna. A priori, es el congreso federal que se celebrará a principios de julio el encargado de resolverlo.
El modelo provincial proyectado está dividido orgánicamente en cuatro demarcaciones provinciales, y cada una de estas se dotaría de los siguientes órganos: Congreso Provincial, Comité Provincial, Comisión Executiva Provincial y Comisión Revisora de Contas.