Un muro de un colegio de Vilalba cae en un aula en la que había 22 niños

GALICIA

28 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Un muro de unos cinco metros de largo y dos y medio de alto cayó ayer en torno a la una menos cuarto de la tarde sobre una de las tres aulas de educación infantil del CEIP Insua Bermúdez, de Vilalba, con 22 alumnos en su interior. El desplome se produjo al ceder la pared, que tiene una doble capa de ladrillo, mientras en el exterior se colocaba la estructura para una escalera de salida de emergencia en la planta baja y el primer piso del centro.

El derrumbe no causó daños personales porque los alumnos estaban en ese momento en el otro extremo del aula ubicada en la planta baja. El director del colegio, Tino Fernández, explicó que se habían levantado para tomar un tentempié tras un recreo.

La profesora salió del aula entonces para pedir ayuda. La dirección del centro avisó de inmediato a las fuerzas de seguridad, que desplegaron en el colegio un gran número de agentes. Aunque no hubo heridos, al lugar se desplazaron miembros de la Policía Local, la agrupación local de Protección Civil, Guardia Civil y el 061.

Aviso a los padres

Las familias también fueron informadas de inmediato de la situación. Parte de los alumnos fueron trasladados al polideportivo del colegio, aunque al filo de las tres de la tarde la situación ofrecía una cierta normalidad y los alumnos pasaron al comedor escolar como en un día normal.

Sin embargo, las clases del ciclo de educación infantil han quedado suspendidas hasta el lunes, que en sus tres cursos suman 74 de los 300 alumnos del colegio. La decisión se ha tomado, según la explicación oficial, por precaución. Ese día está previsto que finalice la reconstrucción del tabique y que la zona afectada por el derrumbe esté en orden. La consellería prevé trasladar a los alumnos afectados por la suspensión al otro colegio de la villa, el CEIP Mato Vizoso, si no han acabado completamente las reparaciones.

Ayer por la tarde, poco después de que miembros de la Guardia Civil hubiesen concluido las investigaciones, ya se había comenzado a tapiar el muro caído. Aunque Educación espera recibir hoy un informe sobre el accidente, la subdirectora xeral de Construcións e Equipamento del departamento, Paz Filloy, aseguró, tras desplazarse a Vilalba para visitar el edificio, que se habían tomado las medidas de seguridad necesarias. Incluso, afirmó que la semana pasada se había hecho una operación similar a la que se efectuaba ayer en el momento del derrumbe en otra zona del edificio, y no se produjo daño alguno.

Petición de explicaciones

El delegado provincial, Luis Álvarez, consideró «imposible» que los trabajos, que tienen seis meses de plazo de ejecución, no coincidan con el período lectivo. El alcalde, Gerardo Criado, del PP, criticó que se realizasen en época de clases, y anunció que el Concello pediría una reunión de responsables de la consellería con toda la comunidad escolar para informar con detalle sobre lo sucedido. El responsable de la APA del centro, Francisco Monasterio, se mostró prudente tras lo ocurrido, y reconoció que el de ayer había sido «un día de sorte» al no haberse producido daños personales.

Las obras, presupuestadas en 630.000 euros, fueron adjudicadas a la empresa Dicsa, y van dirigidas, entre otros fines, a mejorar la accesibilidad del centro. El edificio, inaugurado en 1977, tiene un régimen de jornada única, desde las diez menos cuarto de la mañana hasta las tres menos cuarto de la tarde desde hace ya varios cursos.