Quintana rompe el convenio de las galescolas con ocho concellos del PP por la crítica de sus alcaldes
GALICIA
La versión de los alcaldes del PP es que «con Quintana, ou entras polo aro ou quedas sin os cartos» para servicios sociales. La lectura de Vicepresidencia es que «ao igual que dous non pelexan se un non quere, tampouco dous poden acordar se a un lle desagrada». Son dos formas distintas de aplicar la ironía para interpretar la decisión de Quintana de dejar sin efecto el convenio que firmó la semana pasada con alcaldes de ocho concellos gobernados por el PP para sumarse a la red de galescolas. Así se lo ha comunicado el vicepresidente en una carta en la que expresa a los regidores su malestar por las acusaciones de «chantaxe» que realizaron días después sobre la gestión de los servicios sociales.
En la misiva, el líder nacionalista lamenta y se muestra sorprendido por las «calificacións insultantes» vertidas en una rueda de prensa conjunta que ofrecieron el viernes pasado los regidores del PP de O Pino, O Rosal, Vilamartín de Valdeorras, Muíños, Antas de Ulla, As Neves, Lousame y Riós. En aquella comparecencia, en la que también participó el vicepresidente de la Fegamp, Perfecto Rodríguez, el secretario xeral del PPdeG, Alfonso Rueda, sostuvo que Vicepresidencia está dispuesta a «asfixiar economicamente» a los concellos que no se sumen al Consorcio, y achacó a ese departamento un comportamiento de «mafia siciliana».
Asfixia económica y calentón
Esas acusaciones han actuado como combustible para la explosión de Quintana, que el PP interpreta como «un calentón». En el escrito que el lunes envió a los ocho alcaldes implicados, el vicepresidente les transmite que se considera obligado a «intentar establecer novos modelos de relación institucional que superen as dependencias e tutelas do pasado, pero nada máis lonxe da miña vontade que facelo a disgusto e en contra da opinión dos alcaldes», esgrime. Quintana resuelve que «é por isto que, á vista da túa valoración, considérote desvinculado do acordo asinado o pasado día 29, actitude á que, en correspondencia eu me sumo para que, en virtude do previsto na lexislación vixente, o convenio de referencia quede sin efecto». Garantiza a los alcaldes que percibirán para las escuelas infantiles de sus municipios las subvenciones del 2005 con los incrementos anuales del IPC, «esperando poder compracer así os teus desexos de evitar a "asfixia económica"», remata Quintana.
El número dos del PPdeG defendió ayer que «por riba de todo está o dereito a discrepar democraticamente», y matizó que los alcaldes «simplemente dixeron que lle houberan gustado outras maneiras». Anunció que los regidores pedirán amparo a la Fegamp y que el PP llevará el caso al Parlamento.
Minutos después, Vicepresidencia emitió una nota en la que confirmó que Quintana «da por finiquitados os convenios» para la integración en la red de galescolas que, además de los ocho del PP, también firmaron los alcaldes de tres concellos gobernados por el BNG y cinco por el PSOE.
El episodio prosiguió con la difusión por parte de la dirección de los populares de la carta de contestación que los munícipes han remitido al vicepresidente. En concreto, en la firmada por el alcalde de Antas de Ulla, Javier Varela, se le reprocha la ruptura «de xeito unilateral e sen máis trámites» del convenio. Aseguran que Quintana incumple el compromiso que consta en las actas de la Fegamp de que «quen así o desexase podería manter a xestión directa dos centros aínda dentro do Consorcio». Los alcaldes advierten que consideran vigente el convenio.