Los efectos del temporal también se dejaron sentir tierra adentro, con menor intensidad, aunque, curiosamente, la racha de viento más fuerte se registró en Manzaneda: 157 kilómetros por hora.
En A Coruña se desplazaron numerosos contenedores y fue necesario retirar vallas que amenazaban con caer, al igual que en Fisterra. En varias poblaciones costeras el viento se cebó con la propaganda electoral, arrancando banderolas y pancartas. Árboles y farolas también sufrieron la intensidad del viento: en lugares como Arteixo varias vías de la red secundaria estuvieron cortadas al tráfico mientras no se retiraban las ramas caídas.
Apagones
El suministro eléctrico y telefónico también se resintió debido al temporal. En A Mariña se produjeron apagones intermitentes y en Vimianzo, en la carretera AC-432, el viento hizo descender un cable de la línea telefónica, que luego arrancó un autobús al pasar por el lugar.