La oposición envía hoy los documentos al juzgado, sumándose así a la acción emprendida por la federación vecinal
12 feb 2008 . Actualizado a las 11:21 h.El pleno de la corporación viguesa del 29 de diciembre, que dio luz verde al Plan Xeral de Ordenación Municipal, tendrá que pasar de forma irremediable por las manos de la Fiscalía y no precisamente por el fondo, que tanto ha dado que hablar en los últimos siete años, sino por las formas.
Así lo decidió ayer el PP, grupo en la oposición con solo un concejal menos que el gobierno local del PSOE-BNG. Está dispuesto a que se investigue hasta el final por qué no se permitió la entrada al público, mientras que por la puerta de atrás accedieron afiliados y simpatizantes del PSOE.
Para demostrarlo, el viceportavoz popular, José Manuel Figueroa, dio a conocer una a una, con nombres y apellidos, la identidad de dieciocho personas de las poco más de veinte que ese día ocupaban las sillas destinadas del público.
Por si esto fuera poco, el concejal desveló en el pleno de ayer un nuevo informe de la Policía Local, ocultado hasta ese momento. Según el documento, la orden de permitir la entrada al público por la puerta de la jefatura de la policía fue revocada y, al no recibir ninguna en sentido contrario, los vecinos que esperaban desde las cinco de la mañana no pudieron acceder por ese lugar. Tampoco lo hicieron por la puerta principal, que permanecía cerrada a cal y canto, ni por ningún otro acceso, al no permitirlo la policía.
Sin embargo, tras conocer los agentes que en el interior del salón de sesiones había público, más tarde supieron que se habían recibido órdenes de abrir una puerta del garaje de funcionarios para que entrasen algunas personas autorizadas.
Tal como se constató ese día, el informe policial refleja que permanecían vacías aproximadamente una decena de sillas.
«Durante toda la jornada del pleno no se dio orden alguna de dejar entrar a nadie por el lugar habilitado», concluye el documento, que coincide en algunos aspectos con otro de los informes policiales emitidos con anterioridad.
A diferencia del pleno de ayer, en aquella ocasión el alcalde no abrió la cita anunciando la sesión pública.
Reprobación
La reprobación del alcalde, Abel Caballero, y la dimisión del concejal de Seguridad, Xulio Calviño, solicitada por el PP, no salió adelante al votar en contra los socios del gobierno local, PSOE y BNG. El representante de este último grupo, Santiago Domínguez, reconoció que algo se debió de hacer mal ese día, cuando ha despertado tanto clamor en la ciudad.
De hecho, la del PP no es la primera acción que se adopta contra los hechos acaecidos en el pleno del Plan Xeral. Con anterioridad ya lo denunció en el juzgado la Asociación Profesional de Peritos Inmobiliarios, mientras que la Federación de Vecinos lo ha puesto también en manos de la Fiscalía.