Una huelga amenaza con poner hoy en jaque a los servicios sanitarios gallegos. Aunque la incertidumbre en torno al seguimiento de un paro al que están convocados todos los trabajadores de los centros de salud es máxima, en Sanidade reconocían ayer que «solo la atención urgente está garantizada».
La movilización, que comenzó a las doce de la noche y se prolongará hasta medianoche de hoy, es el resultado de la ruptura de las negociaciones entre los sindicatos y el Sergas. En la raíz del problema aparecen cuestiones como el sistema de sustituciones que se utiliza para cubrir las bajas, y las guardias que aún realizan en las mañanas de los sábados los profesionales de primaria, consideradas excesivas e innecesarias por los sindicatos. Aunque la razón real del paro hay que buscarla en los puntos de atención continuada de Galicia; en los llamados PAC, que actúan como los servicios de urgencias de los centros de salud, llevan meses reclamando sin éxito que se ajuste su jornada y su salario a las condiciones más favorables que disfruta el resto de la atención primaria.
De ahí la incertidumbre en torno al paro. Por un lado, los líderes de sindicatos aseguraban ayer que el respaldo a la huelga en los PAC «es total». Por otro, los representantes de los trabajadores asumían que en la atención ordinaria (los pediatras y médicos de cabecera) el clima no es tan favorable. Tanto es así que en CC.OO. se apeaban a última hora de la convocatoria.
«En los puntos de atención continuada hay una reivindicación más sentida, por lo que la huelga tendrá éxito, pero en la atención ordinaria hay una división que hace que consideremos que no es apropiada», explicaba ayer el responsable de CC.OO., José Luis Marcos. Los convocantes, mientras tanto, reconocían que hay «cierta confusión», pero mantienen que la huelga puede servir «para hacer que el Sergas acelere las mejoras».
Las mejoras a las que se refieren pasan por la aplicación del plan para atención primaria aprobado hace unos meses, al que se aferra el Sergas para descalificar la huelga. «No tiene mucho sentido. Este año hemos contratado a 144 personas en primaria, y el que viene serán el doble», explicaban ayer fuentes del Sergas.
Citas «como un día normal»
¿Y qué ocurrirá hoy? Pues todo es posible, porque si bien los servicios mínimos obligarán al 49% de los médicos a estar en su puesto, la decisión del Sergas de dar citas «como un día normal» podría provocar el caos. ¿Qué ocurrirá, por ejemplo, con los pacientes con cita cuyo médico no esté? Pues, según el Sergas, se les atenderá si es urgente. Y según los sindicatos, que consideran «abusivos los servicios mínimos», ese criterio hará que los médicos se nieguen a tratar todo lo que escape de una situación de vida o muerte.