Un hombre muere sepultado en la zanja de una traída de aguas de Guntín

X. C.

GALICIA

15 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La ilusión de Fernando Torres Gay por acabar las obras de canalización de aguas hasta su casa y luego marcharse a trabajar a Barcelona, donde tenía la residencia, quedó truncada en la tarde del jueves. Este hombre, que había cumplido el sueño de comprarse una casa en Ferreira de Pallares, donde nació su madre y residen actualmente sus abuelos, murió sepultado en la misma zanja que él limpiaba en la aldea del municipio lucense de Guntín. Parte de la tierra que habían excavado previamente unas palas se le vino encima y lo dejó enterrado sin que nadie se diese cuenta hasta pasadas varias horas.

Fernando acompañó a los palistas durante toda la tarde hasta que estos decidieron parar los trabajos para llevarse una de las máquinas del lugar. Al quedarse solo, decidió coger su ciclomotor para ir a casa de sus abuelos, situada a unos trescientos metros del lugar donde ocurrió el accidente, para recoger una azada. No tardó en volver a la zanja, de unos tres metros de profundidad, e introducirse en la misma, posiblemente para retirar algo de tierra. En algún momento parte de la que habían extraído las máquinas se le cayó encima. Fernando Torres ni tan siquiera pudo pedir ayuda.

La moto y el móvil

Cuando uno de los palistas volvió al lugar vio el ciclomotor de la víctima, de 32 años de edad, e incluso su teléfono móvil. Le pareció extraño y fue hasta la casa de los abuelos para preguntar si sabían dónde se encontraba. Al decirle que había ido a la zanja, ya se temió lo peor. A partir de ese momento, pasadas las nueve de la noche del jueves, fue puesto en marcha el dispositivo de rescate. Al lugar, además de agentes de la Guardia Civil y otros servicios de emergencia, se desplazaron los bomberos lucenses. Unas palas comenzaron a sacar tierra en torno a las once de la noche y hasta más de una hora después no encontraron el cadáver del hombre. Es posible que estuviese sepultado por lo menos unas cuatro horas.

Una vez rescatado el cuerpo, fue trasladado a la morgue del Hospital Xeral de Lugo, donde ayer por la mañana le fue realizada la autopsia por los forenses. Estaba prevista su incineración en el transcurso de la jornada de ayer. Hoy tendrá lugar un funeral en Ferreira. Los padres del fallecido y el único hermano que tenía llegaron ayer por la mañana procedentes de Barcelona, donde residen.

Descanso en Ferreira

Fernando se pasó todo el verano en Ferreira. Varios vecinos dijeron que estaba totalmente entusiasmado y volcado con una casa que había comprado y que restauraba poco a poco. Este inmueble está situado enfrente de la casa de sus abuelos ,que estuvieron presentes en las tareas de rescate junto con un tío de la víctima.

En un principio, las máquinas excavaron una primera zanja y posteriormente a un nivel inferior otra, que fue a la que bajó Fernando Torres.

Algunos vecinos comentaron la posibilidad de que hubiese visto que salía agua y que tratara de limpiar la tierra con el apero que fue a buscar a casa de sus abuelos.