El narcotraficante Pablo Vioque queda en libertad desahuciado por los médicos para morir en su casa
GALICIA
El narcotraficante Pablo Vioque, natural de Cáceres pero que desarrolló su carrera profesional y delictiva en Vilagarcía, ha abandonado el hospital en el que estaba internado para que pueda morir en su domicilio, ya que padece una enfermedad en fase terminal y los médicos creen que no le quedan muchos días de vida. Fue una decisión de la Audiencia Nacional la que permitió que Vioque regresara a su casa, y se tomó en contra de la Fiscalía Antidroga, que se oponía a la medida alegando que se trataba de un delincuente muy peligroso que incluso había atentado contra el fiscal Javier Zaragoza. El tribunal sí tuvo en cuenta el informe del forense del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, que indicaba que a Vioque le quedaban pocos días de vida al sufrir una metástasis hepática, y así decretó su libertad «por razones humanitarias y de dignidad personal», para que pueda pasar los últimos momentos de su vida en su hogar y rodeado de su familia. De haber tenido mejor salud, tampoco le esperaban unos años muy dichosos al que fue secretario de la Cámara de Comercio de Vilagarcía, ya que tendría que permanecer en prisión hasta el año 2020 para cumplir las condenas que tenía pendientes. El abogado, de 56 años, fue encarcelado en el 2001 por una operación de narcotráfico de la que luego salió absuelto. Pero más tarde se le condenó a 18 años como dirigente de una organización dedicada al tráfico de cocaína, y a siete y medio más por la tentativa de asesinato de quien entonces era el fiscal antidroga, el actual fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza.