El 2009 es el año del desastre para Ferrari. La escudería italiana ha firmado su peor comienzo de temporada desde el año 1981. Su pobre saldo es como el de Force India: tres carreras, cero puntos. Felipe Massa protagonizó ayer un nuevo abandono y Kimi Raikkonen acabó, décimo, fuera de los puestos de puntos.
Ferrari ha convertido en desastre en rutina. Y su jefe de equipo, Stefano Domenicali, insinuó ayer que, en vista de que la remontada en la clasificación del Mundial se antoja imposible, si esta tendencia no cambia, quizás sería mejor que los ingenieros y los mecánicos trabajaran de cara al 2010. Una reflexión durísima para uno de los gigantes de la fórmula 1 cuando solo se han disputado tres grandes premios.
El fiasco de 1981
La escudería italiana no empezaba tan mal desde que, a comienzos de 1981 terminó sin puntuar en Long Beach (California, Estados Unidos), Río de Janeiro y Buenos Aires. En aquella temporada se recuperó cuando el francés Pironi fue quinto en el Gran Premio de San Marino.
Este año el circo del motor no regresa a Europa hasta dentro de tres semanas, con el Gran Premio de España en Montmeló el 10 de mayo. «En Europa comenzará un nuevo Mundial, entonces sabremos verdaderamente dónde estamos», asegura Domenicali. Pero antes de llegar al continente europeo, los pilotos competirán en Bahréin, otra cita que se presenta muy dura para Ferrari.
En los grandes premios de Australia y Malasia el equipo achacó su bajo rendimiento a la desventaja que suponía no disponer del doble difusor trasero. Pero Red Bull, sin el famoso dispositivo aerodinámico, conquistó el doblete en Shanghái.
Massa, «muy decepcionado»
Massa, que se retiró debido a problemas mecánicos, no ocultaba su frustración después de la carrera. «Obviamente, estoy muy decepcionado y algo enfadado pero mi motivación sigue intacta. Debemos trabajar todos juntos para salir de esta situación», indicó el piloto brasileño.
Raikkonen, que ya había mostrado sus dudas sobre las opciones de Ferrari de luchar por el título este año, admitió que «la situación en el campeonato es muy complicada para Ferrari. «En las primeras vueltas no fue tan mal. Pero cometimos errores y no somos lo bastante rápidos. Estoy seguro de que seremos lo bastante competitivos para volver a ganar, el equipo está motivado, pero es un trabajo que llevará su tiempo», indicó. Pero la prensa italiana ya censuró ayer en sus ediciones digitales esta postura un tanto complaciente.