Confía en sus productos para cerrar acuerdos, pero admite que no se producirán al menos hasta el 2011
29 abr 2010 . Actualizado a las 19:28 h.Navantia cuenta en estos momentos con contratos que garantizan ocupación en sus astilleros no solo para su plantilla directa, sino también para la auxiliar. Sin embargo, lleva dos años y medio en el dique seco de la contratación, por lo que empieza a urgirle encauzar algunos pedidos para no encontrarse con problemas de falta de actividad a partir del año 2012.
Consciente de esa necesidad, el equipo comercial de la empresa pública se ha lanzado a la búsqueda de encargos, bien intensificando la acción en aquellos países en los que ya habían abierto programas navales o en los que han comenzado a manifestar interés por renovar sus flotas militares.
En estos momentos, Navantia intensifica sus gestiones comerciales en una decena de países, entre ellos algunos como Malasia, Turquía y Sudáfrica, en los que la crisis y cambios gubernamentales ha llevado a ralentizar los concursos que abrieron hace ya años, aunque empiezan de nuevo a agilizarse. Pero además, los astilleros españoles se han lanzado a presentar ofertas a otras Armadas que hasta el momento no habían manifestado nuevas necesidades. Es el caso de Canadá, en donde según fuentes oficiales de Navantia, se prevé abrir un programa de fragatas -ya que tiene que renovar las actuales- y otro para dotarse de buques anfibios, o Suecia, que ya ha contactado con varios astilleros para la compra de cazaminas, aunque además quiere incorporar fragatas, un modelo de barco que también quiere contratar la India y Arabia Saudí.
Un «Patiño» para Noruega
El Ministerio de Defensa de Noruega, que en el año 2000 encargó a la empresa pública española la construcción de cinco barcos basados en las F-100, ya cuenta también con una oferta de Navantia para la construcción de un buque de aprovisionamiento de combate similar al Patiño , un navío por el que ya ha viene mostrando interés en los últimos años. No obstante, la Armada nórdica aún no ha abierto oficialmente el concurso para la ejecución de este buque.
Otro tipo de barcos, como los submarinos y los patrulleros de altura -que se fabrican en la bahía de Cádiz y en Cartagena, respectivamente-, también pueden originar nuevos contratos para la compañía, que ya ha presentado propuestas que podrían desembocar en la obtención de algún pedido en Malasia, Australia y Marruecos.
Pese a la sequía de nuevos encargos, la empresa espera que su acción comercial vaya a dar sus frutos. «Confiamos en la cantidad de ofertas que estamos presentando y en el producto que tenemos, que es cualificado, por lo que pensamos que es cuestión de tiempo cerrar nuevos pedidos», afirman desde Navantia.
Ventajas en la ría
Los astilleros de la ría parten con las ventajas de que aún disponen de un colchón de ocupación para lo que resta de este año y el próximo y de que son especialistas en la construcción de barcos anfibios -como los megabuques- y de fragatas, dos modelos que están teniendo por diferentes motivos demanda en los mercados. Además, con este tipo de navíos ha sabido imponerse a sus competidores en concursos internacionales, como fue el de la Marina de Noruega para la compra de cinco fragatas y por la de Australia, a la que vendieron el diseño de tres destructores y la construcción de dos gemelos del Juan Carlos I . No obstante, la empresa pública admite que será difícil que se cierren pedidos antes de finales del próximo año.