El triple sistema de acceso al centro evita los grandes atascos que sufren otras urbes gallegas
29 mar 2010 . Actualizado a las 12:06 h.¿Quién recuerda ya los atascos de Fene que eternizaban a los automovilistas antes de la inauguración del último tramo de la autopista en el 2003?
Poco a poco, la conocida como AP-9 se ha transformado en el gran cinturón circulatorio de toda la zona norte de Ferrol (por el sur no lo necesita porque está el mar). Los 24.000 vehículos que aproximadamente se mueven a diario por el puente de la autopista se van distribuyendo, poco a poco, por las diferentes salidas, sin apenas retenciones.
Por eso Ferrol tiene el privilegio de ser la ciudad de Galicia con menos atascos en su sistema viario, salvo colapsos puntuales que se pueden producir en la avenida de Esteiro, coincidiendo con la salida de Navantia, o en la carretera de Catabois, a las nueve de la mañana, por los colegios.
Los técnicos en movilidad recuerdan que una de las soluciones es cambiar un poco los horarios de las franjas punta de cada sector. De manera que los escolares no salgan a la misma hora que las grandes empresas. M. L., un funcionario judicial en Ferrol residente en A Coruña, asegura que tarda más en salir de su ciudad que en llegar luego a su centro de trabajo en la ferrolana calle de A Coruña.
Posibilidades
Además de la AP-9, Ferrol cuenta con otras dos arterias: As Pías y la carretera de Catabois, con posibilidades de intercomunicación de las tres, por lo que los tráficos de entrada y salida al casco urbano están diversificados. Ante un atasco en una se pueden tomar direcciones alternativas. A partir de su inauguración a finales del 2003, la autopista ha concentrado, sin embargo, todo el tránsito rodado de entrada y salida de la urbe, como evidencian las estadísticas.
Ello ha permitido liberar el área de Fene de los embotellamientos permanentes que afectaban incluso a la economía de la zona, como reseñaron estudios de los empresarios locales. Fene llegó a soportar 22.000 automóviles diarios.
Otras salidas
Pero queda un problema por resolver. La AP-9 lleva buena parte del tránsito de entrada hasta el mismo puerto, con un rodeo, en ocasiones, innecesario. La solución está en construir otras salidas, antes del Acceso Norte, a la altura de Santa Mariña. Tampoco está a pleno rendimiento la carretera al puerto exterior, que se transformará también en un cinturón viario a medio plazo.