Niños de 8 a 13 años sugieren con sus dibujos el futuro que quieren para la plaza de Armas

Luís A. Núñez

FERROL CIUDAD

06 may 2009 . Actualizado a las 11:48 h.

«Es fantástico; y más ahora que van a tirar la plaza», razonaba ayer Martín Díaz, joven estudiante de diez años del colegio Cruceiro de Canido. Su dibujo es uno de los 24 elegidos para adornar los paneles de madera que rodean la plaza de Armas. Una alternativa de nivel, destacó el alcalde Vicente Irisarri, para sustituir «la ruina de las fachadas de comercios tan deteriorados» que esconden los tableros.

Ocho colegios del municipio pasarán, mañana tras mañana, por ese espacio público durante las próximas semanas hasta concluir un trabajo «bárbaro». O esa es la definición de Isabel López, una de las maestras que acompañan a los pequeños, para la iniciativa de los artistas locales Eduardo Hermida y Avelino Castro y puesta en marcha por la Concellería de Cultura para, en palabras de la edila Mercedes Carbajales, dar rienda suelta «á imaxinación dos pequenos».

La maestra del Cruceiro de Canido señala que, cuando se propuso el proyecto a los escolares, «todos tenían ideas para la plaza». En seguida, se pusieron manos a la obra para hacer sus dibujos sobre cómo les gustaría que fuese ese espacio público en el futuro. Y el resultado, que estos días empieza a verse sobre las paredes, «es imposible que el Ayuntamiento lo haga realidad» en su totalidad, según el alcalde, «pero sí vamos a hacer lo posible por plasmar esas ideas» en el proyecto final para que esas generaciones, prosigue Irisarri, «vuelvan a tener un barrio de A Magdalena totalmente revitalizado».

Tiendas y atracciones

El pequeño Martín explica su dibujo mientras sus compañeros de clase le van dando forma sobre la pared: «Hay tiendas, un restaurante económico para que puedan ir a comer los necesitados, una atracción y, en la esquina, un parque infantil», señala. Rodeando la plaza, se puede contemplar algo «parecido a una montaña rusa», aclara Martín. Pero aún hay más: «En el centro, fuentes con bancos».

Demasiadas cosas para los apenas 4.000 metros cuadrados de ese espacio público. Pero el pintor Eduardo Hermida, atento en todo momento a los movimientos de los pinceles y los rodillos, sentencia que «esto tendría que haberse hecho antes que el proyecto del arquitecto, porque seguro que podrían sacar muchas ideas de los niños».

Los precoces artistas a los que se enfocó esta iniciativa tienen edades comprendidas entre los 8 y los 13 años. Pero Hermida ya encuentra puntos de cohesión que dan unidad a la gran mayoría de los dibujos realizados por los escolares. «Todos coinciden en que tiene que haber espacios verdes y juegos», apunta.

La maestra, Isabel López, relata como asumieron sus estudiantes la propuesta. «Me preguntaban: 'Profe, ¿nosotros podemos poner la plaza de Armas como nos guste?'». Y ante una respuesta afirmativa, empezaron a dibujar piscinas de juegos, parques, centros de ocio... En definitiva, y como expresó el alcalde, «nunca la realidad supera a la imaginación».

Claro que Irisarri concluyó, señalando a los incipientes dibujos, que «esto no es más que un paso previo de entretenimiento; y luego vendrá la parte más prosaica del concurso y las obras» del nuevo párking subterráneo.