Las campañas de vacunación contra el virus solo se llevaron a cabo en zonas de Ferrol, Neda y Narón
12 nov 2008 . Actualizado a las 21:33 h.Los últimos datos hechos públicos en la tarde de ayer por la Consellería do Medio Rural revelan que la aparición de ocho nuevos casos elevan a diez las explotaciones ganaderas de las comarcas del Ortegal y Ferrolterra con reses afectadas por la enfermedad de la lengua azul.
A finales del octubre, el laboratorio de referencia del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino confirmó los dos primeros brotes, localizados en dos granjas orteganas. A partir de ese momento, el Ortegal fue incluida en las zonas restringidas para la circulación de animales de especies vacuna, bovina y caprina, uniéndose así a otras comarcas de la provincia lucense.
Ha sido precisamente en los últimos días cuando la cifra de casos de lengua azul se han disparado en la comarca, detectándose la semana pasada sendos focos en Valdoviño y Ortigueira -que se sumarían a los dos iniciales-, el pasado lunes un caso en Cariño; y ayer mismo cinco en explotaciones orteganas.
La lengua azul es un virus, pero el responsable de este goteo incesante es un mosquito, el Culicoides inicola, que se encarga de transmitir la enfermedad. Tanto desde las agrupaciones agrarias como desde las autoridades sanitarias advierten de que el frío propio de los meses invernales reducirá la capacidad de actuación de este insecto díptero.
Aunque no ha trascendido el nombre de las explotaciones donde fueron localizados los casos de lengua azul, sí se constata que se tratan, en su mayoría, de explotaciones familiares. Hay granjas afectadas en Barbós, Freires y Couzadoiro, en el municipio ortegano.
Las pérdidas económicas que este foco les pueda producir es lo que preocupa principalmente al colectivo de ganaderos, quienes recuerdan que es la administración autonómica la que tiene que asumir las campañas de vacunación.
La aparición de varios casos en Galicia el pasado septiembre provocó que «las vacunaciones se llevasen a cabo con algo de retraso, afectando solo a Ferrol, Neda y zonas de Valdoviño y Narón», explicaron desde Unións Agrarias.
Cuando se detecta un caso de lengua azul, el protocolo de actuación determina que se establezca un área de protección de 150 kilómetros, en los que se lleva a cabo, primero, la desinfección de las explotaciones mediante el uso de repelentes insecticidas que impiden al mosquito que actúe de nuevo; y, segundo, la vacunación de las reses.