El reptil marino, que ya se recupera en un centro especializado, estaba enredado en un arte de pesca y al borde de la muerte.
11 ago 2008 . Actualizado a las 20:27 h.Le debe la vida a unos buceadores. Se llama Vicente y es un ejemplar de tortuga marina que quedó atrapado en unas redes de pesca en la entrada de la ría de Ortigueira, cerca de la isla de San Vicente, de ahí el nombre con el que lo han «bautizado». Sus rescatadores lo trasladaron al puerto de la villa hasta donde se desplazó un grupo de trabajo del SGHN Ferrol (Sociedade Galega de Historia Natural) para hacerse cargo de su cuidado en el marco de un convenio de colaboración de la CENMMA (Coordinadora para o Estudio dos Mamíferos Mariños) con la Consellería de Medio Ambiente.
Con sus 68 centímetros de longitud, Vicente es la tortuga más grande de la que se tiene constancia en el registro gallego de varamientos. Estaba atrapado en un arte de pesca conocido como «os miños» y, según los expertos, debió vagar durante bastante tiempo enmarañado en las redes a juzgar por las numerosas lapas y algas adheridas a su caparazón. Es por esto que la tortuga no goza de buena salud, ya que su peso no se corresponde con su gran tamaño.
Vicente pertenece a una especie en peligro de extinción y su hábitat natural son las playas caribeñas. Su periplo por las costas gallegas casi le cuesta la vida, pero ahora ya está en buenas manos.