La Xunta abrirá en la Casa del Mar un centro de día de alzhéimer

Francisco Varela

FERROL

El edificio mantendrá varios servicios del Instituto Social de la Marina y la hospedería de marinos mercantes

13 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El centro de día para enfermos de alzhéimer que la Xunta abrirá en Ferrol estará instalado en la Casa del Mar. El edificio, inaugurado en 1998, compartirá estos nuevos usos con otros del Instituto Social de la Marina (ISM). Fuentes de Vicepresidencia de la Xunta han informado de que en estos momentos el proyecto se encuentra en fase de estudio. Se prevé que su capacidad sea de unas 40 plazas.

Ocupará buena parte de la planta baja de este inmueble singular, un ortoedro con todas las fachadas de cristal construido sobre un antiguo cargadero de mineral del puerto. Fue una de las últimas casas del mar construidas por el ISM en España. Con la transferencia de algunas competencias del Instituto a la comunidad autónoma, parte del inmueble pasó a manos de la Xunta, que ha decidido nuevos usos para lo que hasta ahora fue cafetería, restaurante y salón con una excelente vista sobre los muelles comerciales.

La hospedería de la primera planta, con diez habitaciones dobles y dos sencillas, también transferida a la Xunta, se mantendrá en servicio para gente del mar. El ISM mantendrá un consultorio médico, encargado del chequeo de los marinos mercantes previo al embarque y un aula polivalente.

El nuevo centro de día de alzhéimer es uno de los doce anunciados por el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, para toda Galicia como un primer plan que se ejecutará entre el presente año y el 2009. En la comparecencia de Quintana ante el Parlamento para informar de ello anunció que estos centros tendrán un carácter especializado y supondrán una sensible mejora en la calidad de vida de los enfermos de este mal y otras enfermedades neodegenerativas. Evidentemente, la mejora también será para sus familias.

Multidisciplinar

La Rede Galega de Centros de Día de Alzhéimer tendrá en su conjunto 400 plazas, con una atención especializada. Con el objetivo de mantener su autonomía personal en lo posible, favoreciendo su permanencia en su domicilio, evitando así la entrada en residencias. El plan lleva consigo también una regulación que marcará el aspecto de programa social diferencial. No habrá requisito de edad mínima y se formará a las familias y a los profesionales en esta enfermedad del siglo XXI.