La caída en la demanda rebaja hasta un 50% los alquileres veraniegos

FERROL

Los dueños de viviendas confirman que han empezado a cerrar operaciones hace unas pocas semanas

27 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El mercado del alquiler de casas y apartamentos en zonas de playa de la comarca no está, cuando restan solo tres días para el inicio del mes de julio, ni mucho menos agotado. Al contrario de lo que sucedía hace unos años, cuando a estas alturas del verano era misión imposible encontrar una vivienda disponible cerca de los arenales, en estos momentos, muchos de los arrendatarios se encuentran con que aún no han podido alquilar sus pisos o unifamiliares.

Tanto los arrendadores particulares como los responsables de agencias coinciden en afirmar que la crisis económica y la carestía de la vida, que ha disparado el precio de las hipotecas, de la cesta de la compra y de las gasolinas, se han dejado notar y mucho este verano. «Normalmente, en marzo, teníamos todo alquilado, sobre todo a gente de Madrid, de Ponferrada, de León. Sin embargo, este año aún estamos comenzando estos días a recibir llamadas», asegura Álvaro Abeledo, propietario de la Inmobiliaria Eume. La ralentización del mercado también ha tenido repercusión en los precios, que en algunos casos han llegado a rebajarse hasta la mitad de lo que pedían inicialmente sus propietarios, «con los que ahora se llega a regatear», dice.

«Hemos alquilado un piso en Cabanas del 15 de junio al 1 de septiembre por 7.000 euros, cuando su dueño empezó pidiendo 9.500. En este mismo sitio tenemos un apartamento a pie de playa a 900 euros todo el mes de agosto, cuando pedían 1.800», explica Abeledo. Además, añade que, si bien los años anteriores podía llegar a recibir unos treinta correos al día de personas que pedían información sobre las posibilidades de alquilar en zona de playa, «ahora como nos llegan dos o tres».

La propietaria de una casa en Pantín también confirmó el cambio en los hábitos de los arrendatarios. «Antes normalmente nos alquilaban una quincena, mientras que este año nos preguntaban por una semana o incluso por días». También constató la tardanza en recibir las primeras llamadas con respecto a veranos anteriores. «Normalmente yo después de la Semana Santa ya la tenía alquilada y muchas veces la dejaban reservada de un año para otro, pero este año la mayoría de las llamadas las he recibido en junio», completa.

Casos diferentes

Sin embargo, no todos los dueños de apartamentos y viviendas pasaron por esta misma situación. El propietario de un apartamento en Ares recuerda que no tuvo dificultad alguna para alquilar. «En agosto -relata- pedí 1.200 euros y ni siquiera me regatearon».