El Monumento a la Música, cada vez más destrozado

FERROL

Continúan los actos vandálicos contra el patrimonio cultural.

26 jun 2008 . Actualizado a las 10:46 h.

Siempre resulta difícil entender el daño absolutamente inútil, la agresión carente de todo sentido, el vandalismo de quienes corren hacia la nada, la siempre innecesaria barbarie. Pero más difícil resulta todavía comprenderlo cuando el daño tiene por objeto destrozar el patrimonio cultural en un lugar en el que cada día juegan los niños, en un jardín donde los más pequeños, acompañados por sus abuelos o por sus padres, disfrutan del aire libre de una ciudad que hoy ya no está precisamente repleta de parques.

Es cierto: la fotografía de Ari García que acompaña esta información habla por sí misma, de bien poco vale ya cualquier otro comentario. Y el caso es que el Monumento á Música Tradicional, esa obra de Francisco Pérez Porto situada en el corazón del Cantón de Molins, está cada día más destrozado. Era -ya casi parece más apropiado usar el verbo en pasado, ¿verdad?- la obra magna de su autor. Una de las mayores piezas de la cerámica hispana. También, por supuesto, un homenaje a una de las más queridas tradiciones de Ferrol y de Ferrolterra: la de celebrar las fiestas cantando. Esa tradición que tiene su expresión más alta en la Noche de las Pepitas. Pero a pesar de la altura del pedestal que -teóricamente- protege la escultura, cada fin de semana la obra de Pérez Porto está más destrozada.

No sé si los rostros, pero desde luego no resulta muy difícil imaginar la mirada de quienes, amparados por la oscuridad de la noche pero probablemente rodeados de otros muchos que callarán ante su insensato gamberrismo -si es que no lo aplauden, mejor ni siquiera imaginarlo...- continúan destrozando un monumento al Ferrol de siempre... que los niños ya consideraban parte de sus propias vidas.

(Habrá, también, cómo no, quienes digan que estas cosas son inevitables, que es necesario aceptarlas. Están completamente equivocados.)