Repi, el «Cafú de Cayón» como lo denominó Isidro Silveira cuando subía la banda como nadie, se despidió ayer del Racing. Se va sin rencor, aunque dice que Juan y José Veiga no fueron justos con él. Asegura que solo puede dar las gracias a Ferrol y que fue un orgullo vestir la camiseta del Racing.
-Llegó la despedida.
-Es cierto, acabo de firmar el finiquito. Solo quiero darle las gracias al Racing por darme la oportunidad de vestir su camiseta. Fue un orgullo. Se lo agradezco en especial al presidente y a toda la gente de Ferrol por haberse portado tan bien conmigo.
-¿Qué balance hace de su paso por Ferrol?
-Muy positivo, sobre todo en el plano deportivo. Un ascenso a Segunda A no se consigue todos los días. Esta temporada no conté mucho, pero bueno, de todo se aprende.
-¿Es muy duro entrenar toda la semana y no entrar ni en las convocatorias?
-La verdad es que sí. Soy un veterano pero nunca me había pasado algo así. No cuentan contigo para nada, ni una pequeña oportunidad, es algo complicado de llevar. Fue un año en el que lo llevé bastante mal, no me gustaría que me volviera a pasar algo así.
-¿El descenso fue injusto?
-Yo creo que había un vestuario espectacular, gente muy metida para salvar al equipo. Éramos una piña y creo que el equipo falló en la primera vuelta, aunque la segunda fue bastante buena, No merecíamos descender. Fue un palo con el que no contábamos, el equipo hizo méritos para no bajar.
-¿Había gente de calidad?
-Una gran plantilla y gente que veremos en Primera División, y equipos que pelearán por ellos. Fue una pena, se pudo lograr la permanencia.
-¿Había tan buen ambiente en el vestuario?
-Había gente de muchos lados aunque en su mayor parte gente joven, que se adaptó muy bien. Todo el mundo sabía que venía a echar una mano y los que estábamos en el club tratamos de echarles una mano. Un vestuario es complicado aunque el nuestro era una piña, yo no recuerdo un follón, todos remábamos juntos, lo hicimos hasta el final, hasta donde pudimos. Todo gente formal y seria».
-¿Que le parece la marcha de los Veiga?
-La verdad es que los resultados marcan el fútbol. El equipo bajó y la afición siempre busca un culpable, aunque los culpables fuimos todos. Sin embargo, el oficio del entrenador lleva consigo que si no ganas llevas todas las de perder.
-¿Repi se va dolido con los Veiga?
-Yo sabía que no contaban conmigo. Estuve a punto de irme en la pretemporada pero hablaron conmigo para que me quedara y aguantara que me iban a dar minutos. Todo mentira, su actuación me dolió porque si de verdad no cuentan conmigo lo mejor es que me lo digan. Sin embargo, tras participar en la consecución del ascenso, me merecía una mínima oportunidad. No digo que tuviera que jugar por decreto, sino que no me dieron ninguna oportunidad de demostrar nada en la pretemporada. Podía lesionarse quien fuera, que yo sabía que no iba a tener una oportunidad. Sin embargo, si me hubiese gustado tener alguna.
-¿El momento más feliz?
-El ascenso
-¿El más duro?
-No pintar nada en el equipo.