La fiscal acusa a un hombre de arrojar bombetas para espantarle su perro
21 dic 2007 . Actualizado a las 11:13 h.El propietario de un bar de Caranza se enfrenta a una petición de tres años de cárcel que hizo ayer la representante del Ministerio Fiscal al acusarle de haber arrojado unos petardos con la intención de espantar un perro que le molestaba, pero que tuvo la consecuencia de dejar medio sorda de un oído a la propietaria del animal.
El incidente, según la versión de la acusación, no aceptada por el imputado, ocurrió sobre las dos y media de la tarde del 11 de agosto del 2005 ante la cafetería Club Náutico, situada en la calle Cuco Ruiz de Cortázar, de Caranza. En las inmediaciones se encontraba Carolina Z. C. paseando a su perro cuando salió del establecimiento Manuel Daniel Permuy Aneiros y le arrojó tres petardos, dos hacia el animal y uno hacia ella.
El asunto se había tratado inicialmente como una falta y llegó a fijarse fecha para un juicio de este nivel, pero las diligencias fueron transformadas en previas luego para abordar el asunto como un delito de lesiones al comprobarse la gravedad de las lesiones de la víctima. Según el informe del médico forense, la víctima sufre una disminución auditiva del 34% en su oído derecho.
El incidente tuvo una segunda parte cuando el hermano de la mujer, enterado de lo que había sucedido, bajó a la calle, se fue hasta el bar y amenazó al propietario diciéndole: «Te voy a romper las piernas, te voy a matar». El hostelero se refugió tras la barra esgrimiendo una botella.
Una falta
La representante del Ministerio Fiscal considera que se trata de un delito de lesiones cometido con un objeto peligroso y, por ello, solicitó tres años de cárcel para el hostelero y una indemnización de ocho mil euros para la mujer. Al hermano de ésta le imputa una falta de amenazas y pide una multa de veinte días a razón de diez euros diarios.