El Ayuntamiento autorizó ayer el inicio de las primeras obras de derrumbe parcial de una batería de edificios en el barrio de Ferrol Vello. Se trata de los números 18 y 16 de la calle Benito Vicetto, donde había elementos con riesgo de desplome sobre la vía pública; uno de ellos había sido pasto de las llamas hace apenas un año. La tramitación de esos derribos se inició a mediados del pasado marzo, con el anterior gobierno municipal, pero las autorizaciones de la Dirección Xeral de Patrimonio no llegaron hasta comienzos de julio. Desde entonces el Ayuntamiento había estado negociando con sus propietarios y estudiando las posibilidades de eliminación de esos edificios.
Además, el Ayuntamiento también tiene autorizados los derribos de los números 20 y 22 en esa misma calle, que se acometerán a la vez y ayer se valló todo ese tramo de calle. También están declarados en estado de ruina los números 49 y 51 de la calle San Francisco, es decir, la casa natal de Ricardo Carballo Calero, aunque, como adelantó La Voz el 8 de agosto, el Ayuntamiento está negociando su conversión en un centro cultural.
El edil de Urbanismo, el socialista Ángel Mato, aseguró que esos derribos «se está a cumplir cunha vella reclamación veciñal», a la vez que adelantó que se continuará «con este tipo de expedientes [de ruina], dando prioridade aos máis urxentes».