l único debate de precampaña acudieron los segundos espadas de cada partido y tuvo una duración de 70 minutos.
12 feb 2009 . Actualizado a las 12:01 h.Televisión de Galicia emitió anoche el primer debate de las elecciones del 1-M entre las tres fuerzas políticas, que se tornó en un duelo ácido entre el PP y el PSdeG a cuenta de las cifras del paro y de los supuestos lujos en los que incurrió el bipartito, con un BNG reivindicando su cuota de protagonismo sacando a colación asuntos como la reforma del Estatuto.
Al único debate de precampaña acudieron los segundos espadas de cada partido y tuvo una duración de 70 minutos. El número dos del PPdeG, Alfonso Rueda, fue el representante de este partido en el cara a cara, mientras Ricardo Varela representó al PSdeG y Alfredo Suárez Canal al Bloque.
El careo no tardó en convertirse a la primera de cambio en un enconado rifirrafe entre Rueda y Varela con la crisis económica como telón de fondo. Rueda le lanzó a Varela, vicesecretario general del PSdeG y conselleiro de Traballo, el primer dardo al recriminarle que se esté «cociñando» la campaña electoral de los socialistas, desatendiendo a los 200.000 gallegos que están sin empleo. El representante popular también porfió una y otra vez en mostrar una imagen de división de un bipartito integrado por dos fuerzas, que discreparon abiertamente en asuntos como el concurso eólico. «Hai que ter a cara moi dura», le espetó Rueda a Suárez Canal, para defender la transparencia en el proceso de adjudicaciones eólicas.
Tanto Varela como Canal se esforzaron en poner en valor la gestión del bipartito, en asuntos como el bienestar social o la ordenación del territorio, que el propio Rueda se empleó a fondo en desacreditar. El dirigente nacionalista también intentó sin éxito abrir un debate sobre la reforma del Estatuto -lo citó en tres ocasiones-, pero el PP y el PSOE se enzarzaron en una agria disputa con el precio del coche blindado de Touriño, de 480.000 euros, frente a los 350.000 que según Rueda costó el coche de Barack Obama.
En ese punto Varela lanzó un llamamiento al electorado para que no se deje llevar por el «magma de infamia» del PP, que en su opinión solo está concebido para «desmotivar» al electorado de izquierdas. Tampoco el BNG escapó a las críticas, pues Rueda lo acusó de colocar a militantes «a dedo» en sociedades afines como Seaga, algo que Suárez Canal calificó de «mentira».