Zapatero se impone el «diálogo con todos» para la estabilidad de su nuevo Gobierno
ELECCIONES GENERALES 2008
La valoración general es «muy positiva», tal y como remarcó ayer Zapatero, pero se han encendido las alarmas por la apreciable caída de votos en Valencia, Murcia y Madrid. La ejecutiva federal del PSOE realizó ayer un primer análisis de los resultados del pasado domingo, constatando que los 169 escaños obtenidos -siete por debajo de la mayoría absoluta- representan una mayoría «suficiente, fuerte y sólida» para desarrollar el programa socialista. Zapatero es consciente de que deberá pactar con las minorías nacionalistas la estabilidad de su nuevo Ejecutivo, si bien evitó descubrir todas las cartas: «Mantendré la capacidad de diálogo con todos los grupos», puntualizó.
El presidente del Gobierno, acompañado de José Blanco, compareció en rueda de prensa en Ferraz al término de la reunión de la ejecutiva para reforzar las cualidades del apoyo recibido. El partido obtuvo el 43,6% de los votos, el cuarto mejor resultado de las nueve elecciones generales que se han celebrado en la democracia. Solo Felipe González, en 1982 y en 1986, así como José María Aznar en el 2000, aunque de forma más ajustada, superaron ese margen.
También lanzó Zapatero una reflexión sobre la posibilidad de futuras alianzas, al señalar que los «socios preferentes» de la legislatura pasada, como fueron IU o ERC, han sufrido una «modificación en su representación parlamentaria» que les llevó a perder tres y cinco escaños, respectivamente. Esto obligará a los socialistas a ampliar por fuerza su abanico de posibilidades, poniendo a los socios de Galeuscat (PNV, BNG y sobre todo CiU) en su hoja de ruta. Aun así, Zapatero juzgó «prematuro» hablar de futuras alianzas o de acuerdos puntuales -los socialistas no empezarán a explorar el terreno antes de Semana Santa-, si bien subrayó que sea cual sea la decisión mantendrá «la capacidad de diálogo con todos los grupos parlamentarios».
Aumento en el País Vasco
Pero si algo aplaudió ayer la dirección socialista es el resultado logrado en el País Vasco, calificado por el propio Zapatero de «impresionante». Por primera vez en la historia, el PSE-PSOE, con Patxi López al frente, se convierte en la primera fuerza política de Euskadi al crecer casi once puntos en porcentaje de apoyo, que se tradujeron en 85.000 votos y en dos escaños más.
Tampoco ocultó el PSOE su satisfacción con el incremento obtenido en Cataluña por su marca local, el PSC, que mejoró en seis puntos y cuatro escaños la marca del 2004, creciendo sobre todo a costa de la debacle de Esquerra Republicana.
En el polo opuesto, la ejecutiva socialista pidió abrir una «reflexión», según aseguran las fuentes consultadas, por los resultados logrados en Madrid, Valencia y Murcia, territorios donde no funcionó el tirón del propio presidente ni de ministros como Bernat Soria, Fernández Bermejo o los vicepresidentes Pedro Solbes y María Teresa Fernández de la Vega. En Valencia y Murcia, el PSOE cedió algo más de dos puntos y el PP amplió su ventaja. Y en Madrid, la caída de los socialistas fue de más de cinco puntos, y la diferencia de un escaño que le sacaban los populares se ha convertido desde el pasado domingo en tres diputados.