Los socialistas cosechan su primera victoria en Ferrol desde 1982, se imponen en otras cuatro ciudades de la comunidad, casi empatan en Pontevedra y pierden en Santiago
10 mar 2008 . Actualizado a las 04:28 h.Tras el 9-M, la Galicia urbana amanece hoy algo más roja de lo que se había acostado este sábado, menos azul, en consecuencia. Al igual que en marzo del 2004, el Partido Socialista se impuso ayer en A Coruña, Vigo y Lugo. Asimismo, ganó en Ourense, a pesar de que llevaba 19 años sin conseguirlo en unas generales, y también en Ferrol, donde no lo hacía desde los albores de la era González, en aquel 1982 de pana, puño y rosas. El Partido Popular logró recuperar, aunque por 108 votos, Pontevedra, amén de conservar su bastión de Santiago. Técnicamente, allá donde no se estancó (cuatro urbes), el Bloque Nacionalista Galego dio pasos atrás.
Los grandes cambios de tendencia se produjeron en un par de localidades marcadas por idénticas circunstancias. En ambas mandaban alcaldes del PP en abril del 2007, antes de las últimas municipales, y ahora rigen primeros ediles del PSOE sin mayorías absolutas. En Ferrol, respecto al 2004, los socialistas avanzaron 6,3 puntos, hasta concentrar el 43,2% de los sufragios, frente al 41,2% de los populares -cedieron 3,8- y el 8,7% de los nacionalistas, quienes bajaron 1,7. Mientras, en Ourense los de Rodríguez Zapatero pasaron de un 38,4 al 44,6%, a la par que los de Rajoy caían desde el 43,9 hasta un 40,8%. Tampoco aquí le marchó bien a la formación de Quintana, pues del 13,7% decreció hasta un discreto 10,3.
Pese al triunfo global, en A Coruña el PSOE obtuvo peores resultados que en el 2004, al menguar su cuota de apoyos del 46,3 al 44,7%, al tiempo que la del PP iba del 36,9 al 39,1%. El BNG, entretanto, se asentó en el entorno de los diez puntos y medio. En Vigo no se reprodujo el efecto Corina de mayo pasado; de hecho, en relación con el 2004, los populares retrocedieron unas décimas, hasta quedarse en un 38,7%, como también hizo lo propio el BNG (11,2%). En el polo opuesto, los socialistas arañaron casi dos enteros, para alcanzar así el 44,3%.
En Santiago, grosso modo, se repitió lo de los anteriores comicios a Cortes, o sea, arrasó el PP, con un 44,8% de las papeletas, por un 36,1% del PSOE y un 13% del BNG. Tampoco en Lugo variaron las cuentas en demasía: PSOE, 43,5%; PP, 41,5%, y BNG, 10%. En Pontevedra los socialistas se consolidaron (42,1%), pero los populares evolucionaron del 40,1 al 42,3%. Fue a costa de unos nacionalistas muy a la baja (10,5%), a pesar de que allí dirigen el Ayuntamiento.