Zapatero solo necesita el respaldo de los convergentes, pero estos pedirán grandes contraprestaciones, incluso la cabeza de Montilla o tener ministros en el Ejecutivo
10 mar 2008 . Actualizado a las 09:29 h.José Luis Rodríguez Zapatero está en mejores condiciones de gobernar que en su primera legislatura, gracias a su aumento de escaños. Para completar la mayoría, solo necesita el respaldo de CiU, un socio confiable. Esta alianza es la opción más probable y la que le daría más estabilidad en los próximos cuatro años. El desplome de sus dos principales apoyos en la legislatura, ERC e Izquierda Unida, hace inexcusable un giro hacia formaciones nacionalistas más moderadas. Estas son las posibles alternativas:
1 Pacto con CiU: la alternativa más probable.
Un pacto con CiU le basta a Zapatero para gobernar. Los convergentes pedirán importantes contraprestaciones a cambio: que den la Generalitat a Mas, para lo que Zapatero tendría que entregar la cabeza de Montilla; entrar en el Gobierno (la ambición de Duran, a lo que podría negarse Mas) o compromisos con el desarrollo del Estatut e inversiones en Cataluña (lo más probable). A tener en cuenta la fortaleza del PSC, que ha logrado 17 escaños más que el PP catalán, y prácticamente le ha dado la victoria a Zapatero, lo que descarta la caída de Montilla.
2Pacto con los socios de gobierno ERC, IU y BNG: muy improbable.
Tendría la ventaja de que son los socios de gobierno de los socialistas en Cataluña y Galicia, pero es muy difícil que se produzca por varias razones. Primero, porque no es el mandato que ha salido de las urnas. Segundo, porque no les conviene a ERC e IU ni a Zapatero. Tercero, porque sería un «pacto de perdedores», si se excluye al BNG. Zapatero ha fagocitado a sus principales socios de esta legislatura, que han aprendido la dura lección de que colaborar con el Gobierno puede costar muy caro.
3Pacto con el PNV y otro(s) partidos: menos probable.
Los socialistas podrían llegar al mismo resultado con otras fórmulas que girarían en torno al PNV. La suma con los nacionalistas vascos está en el borde de la mayoría, que tendría que completar otro grupo parlamentario. Sin embargo, el desafío del lendakari Ibarretxe con su referendo de autodeterminación complica mucho este escenario. También el sensible descenso de los peneuvistas, que han perdido casi 120.000 votos. Sin embargo, hay que recordar que el PNV apoyó al PSOE en votaciones decisivas al final de la legislatura.