Talante, pero con tensión, frente a agresividad sin caer en el tremendismo
ELECCIONES GENERALES 2008
«El mejor Zapatero es el auténtico, el de verdad», asegura a La Voz Carlos Hernández, director de Comunicación del PSOE y miembro del restringido equipo que ha preparado los cara a cara con el presidente.
«A lo que no vamos a jugar es a que Zapatero sea lo que no es, será él mismo», incide Óscar López, coordinador ejecutivo de la campaña socialista. «Espero ver al Rajoy de verdad y al Zapatero de verdad y si alguno de los dos quiere parecer lo que no es perderá», señala José Luis Ayllón, secretario de Comunicación del PP.
Pero lo cierto es que ambos candidatos tienen ante sí la complicada tarea de mantener un equilibrio entre la imagen que han dado durante estos cuatro años, con la que los identifican la mayoría de los ciudadanos, y la que les interesa mostrar en el debate para captar votos.
En el caso de Zapatero, no puede renunciar al talante, pero necesita tensión, como ha reconocido, y una cierta agresividad para movilizar a un potencial electorado compuesto por quienes lo votaron en el 2004 pero aún dudan si repetir, así como al disputado voto de los jóvenes.
Por su parte, Rajoy ha protagonizado durante toda la legislatura una oposición muy dura, pero ha moderado su discurso en las últimas semanas. Sabe, sin embargo, que como retador necesita salir al ataque, pero tendrá que esforzarse en no caer en el tremendismo. Su objetivo es conseguir el voto de los electores de centro desencantados con la labor del presidente.