Rajoy dice que Zapatero obedece a Merkel y Rubalcaba ve el fin de la crisis
06 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El pacto para la reforma de las pensiones alcanzado entre el Gobierno, los sindicatos y las organizaciones empresariales ha trastocado el discurso y la estrategia política que el Ejecutivo y el PP vienen sosteniendo en los últimos meses. Tras haber rechazado sin matices la propuesta del Gobierno de elevar la edad de jubilación a los 67 años, incluso con las salvedades previstas, el líder del PP, Mariano Rajoy, se ve a ahora en la encrucijada de tener que apoyar en el Parlamento una reforma que además de suscitar el consenso social llega avalada por la alemana Angela Merkel.
La canciller alemana no solo es la líder indiscutible de los conservadores europeos sino que es el referente económico de Rajoy, que la ha puesto permanentemente como ejemplo desde la campaña a las elecciones generales del 2008. Votar en el Congreso en contra de esa reforma dejaría a Rajoy aislado no solo en el Parlamento sino también en Europa.
En el lado contrario, el Gobierno de Zapatero considera que este acuerdo, además de suponer la reconciliación con los sindicatos, puede suponer el punto de partida definitivo para la recuperación de la confianza por parte de los ciudadanos y la mejora en intención de voto del PSOE. Tras mucho tiempo a la defensiva, el Ejecutivo pretende pasar a la ofensiva retando públicamente al PP a que por primera vez apoye las reformas planteadas por el Gobierno, para obligar así a Rajoy a ir a remolque de Zapatero.
Esas dos estrategias quedaron de manifiesto ayer en los discursos de Rajoy y de Alfredo Pérez Rubalcaba. Al contrario de lo que ha venido haciendo hasta ahora, el líder del PP no cuestionó la modificación del modelo de pensiones. En lugar de ello, trató de debilitar a Zapatero acusándolo de no haber abordado ese tipo de reformas cuando el PP se lo reclamaba desde hace años y haber esperado a que fuera Merkel la que se lo exigiera para llevarlas a cabo. Durante la presentación del candidato del PP a la alcaldía de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, Rajoy no aclaró si votarán a favor de la reforma de las pensiones en el Congreso, pero dijo «entender» que se adopten estas medidas, aunque exigió que se expliquen mejor en lugar de exhibir tantas «firmas, fotografías y telediarios».
«Desenmascarar al PP»
El Gobierno cree, sin embargo, que por primera vez en mucho tiempo el PP está a la defensiva y trata de aislarlo. El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, instó por ello al PSOE a «desenmascarar» a los populares para que los ciudadanos comprueben que el Gobierno trabaja para solucionar la crisis mientras el PP trata de aprovecharla para llegar al poder. «El PP no quiere plantearse la salida de la crisis, sino que se plantea qué puede hacer la crisis para solucionar mi problema, que es llegar a la Moncloa», señaló. Se mostró convencido de que España está «saliendo, despacio, de una crisis económica profundísima, que se ha producido de una forma rápida y veloz y que se ha llevado muchas cosas».
La ministra de Defensa, Carme Chacón, pidió también a Rajoy que olvide las elecciones y apoye el acuerdo social. «Este país necesita confianza, tú tienes hoy la oportunidad de sumar confianza al gran acuerdo al que hemos sido capaces de llegar empresarios, sindicatos y Gobierno, sumarás confianza y le harás un bien a este país si hoy das el apoyo del PP al gran acuerdo social», señaló.