Fallecen dos guardias civiles tras la explosión de una bomba lapa adosada a un coche en Mallorca
ESPAÑA
Las víctimas son el burgalés Carlos Saenz de Tejada García, de 28 años, y Diego Salva Lesaun, de 27, natural de Pamplona. La explosión la ocasionó una bomba lapa adosada a un coche, activada a distancia. Hallado un segundo artefacto en otro vehículo del cuartel.
30 jul 2009 . Actualizado a las 23:03 h.Dos guardias civiles, Carlos Saenz de Tejada García, de 28 años, y Diego Salva Lesaun, de 27, han muerto tras la explosión registrada poco antes de las dos de la tarde en las inmediaciones del cuartel de la Guardia Civil en Palmanova, en el municipio mallorquín de Calviá, según han informado fuentes de la lucha antiterrorista. Varias horas después del atentado, los artificieros han explosionado un segundo artefacto hallado en otro vehículo estacionado en el mismo cuartel.
La bomba que ha acabado con la vida de los dos jóvenes agentes estaba adosada a una coche patrulla que fue activada a distancia. El delegado del Gobierno en Baleares, Ramon Socías, ha informado en el lugar del atentado de que no se han registrado heridos. Las víctimas mortales, que vestían de paisano, trabajaban en labores de mantenimiento y estaban de servicio en el momento de la explosión. Carlos Saenz de Tejada era natural de Burgos y había nacido en 1980. Había recibido su destino hace solo tres días, aunque llevaba en la isla algo más de seis meses. Vivía hasta ingresar en la Guardia Civil con sus padres en la capital burgalesa y tenía dos hermanas mayores. Desde que terminó la Enseñanza Secundaria Obligatoria y tras alcanzar la mayoría de edad intentó en varias ocasiones ingresar en la Policía Nacional pero no logró superar las pruebas. Con poco más de 20 años ingresó en el Ejército Profesional y prestó servicio durante varios años en la Unidad de Transmisiones I, con sede en la Base militar «Cid Campeador», de Castrillo del Val (Burgos) Su siguiente paso fue presentarse a las pruebas de la Guardia Civil, que aprobó, y fue destinado a Palma de Mallorca. Precisamente, un primo de la víctima vive con su familia en el edificio situado frente a la casa cuartel de la Guardia Civil de Burgos que sufrió un atentado en la madrugada de ayer, aunque la vivienda estaba vacía y solo hubo daños materiales.
Por su parte, Diego Salva Lesaun, había nacido en Pamplona (Navarra) en 1982 y tenía su residencia en Mallorca desde hace poco más de un año. Ambos habían ingresado en la Guardia Civil en 2008, por lo que llevaban alrededor de un año prestando servicio en el instituto armado.
Operación Jaula
A raíz del atentado se ha puesto en marcha la «Operación Jaula» y se han cerrado las salidas del aeropuerto de Palma y los puertos, además de estrechar la vigilancia en los puertos deportivos. En este sentido, el delegado del Gobierno ha indicado que, aunque es consciente de que es verano, es precisa la comprensión de todos los ciudadanos ante el despliegue de esta operación. Según ha podido comprobar Efe, los diferentes controles policiales están ocasionado importantes retenciones en las principales autopistas de las islas. «Los terroristas actúan cada vez de manera más indiscriminada porque se sienten cada vez más solos, por lo que no nos queda más remedio que actuar con las máximas medidas de seguridad», ha añadido Socías. En estos momentos, las fuerzas y cuerpos de seguridad rastrean la zona para comprobar que no haya ningún otro coche bomba, ha comentado el delegado del Gobierno. Numerosos consulados de Baleares se han puesto en contacto con la Delegación del Gobierno para informarse del estado de los turistas originarios de sus países ante el temor de que hubieran podido quedar heridos en el atentando.
Reapertura del aeropuerto
Las comunicaciones aéreas y marítimas con Mallorca han estado interrumpidas varias horas. El aeropuerto de Son Sant Joan ha sido reabierto a las 17.50 horas, una hora y cuarenta minutos después de haber sido cerrado. Durante este tiempo no se han registrado cancelaciones de vuelos, pero sí retrasos sobre los que el organismo que gestiona los aeropuertos todavía no dispone de datos específicos. El aeropuerto estaba cerrado desde las 16.10 horas, momento en el que ha despegado el último vuelo, un avión de Ryanair con destino Londres.
En cuanto al puerto de Palma de Mallorca, permanece cerrado desde las tres de la tarde, apenas una hora después del atentado, según han informado fuentes de la Autoridad Portuaria de Baleares. Hasta nuevo aviso, el tráfico marítimo y terrestre está prohibido en la terminal de la capital balear, a la que solo pueden acceder personal con acreditaciones y peatones que pasen los controles de seguridad que ha instalado la Guardia Civil, según las mismas fuentes. El otro puerto principal de la isla, en el municipio de Alcudia (en el norte de la isla) que centraliza las conexiones marítimas entre Mallorca y Menorca, permanece abierto por el momento, aunque se han extremado las medidas de seguridad por parte de la Guardia Civil. El aeropuerto mallorquín es el tercero de España, sólo por detrás de los de Madrid-Barajas y El Prat de Barcelona tanto en número de operaciones (193.379 en el año 2008) como de pasajeros (casi 23 millones en el mismo año). Solo el pasado mes de junio el aeropuerto de Palma vio el tránsito de más de dos millones y medio de pasajeros, unos 86.000 al día.
Servicios de emergencias
Los servicios de emergencias y sanitarios de Baleares han instalado varias carpas de asistencia para afectados. En el lugar se encuentran al menos dos ambulancias UVI y de soporte vital básico del 061 y numerosos miembros del servicio de Emergencias 112. Los primeros en llegar a la zona de la explosión fueron los efectivos sanitarios de la Unidad Básica de Palmanova, que se ha clausurado dado que se encuentra dentro del perímetro de seguridad establecido tras el atentado. Ninguna de las personas que se encontraban en dichas instalaciones sanitarias ha resultado herida, pero sí han reconocido que ha sido «un fuerte golpe psicológico» estar en la zona de la explosión, según han explicado las mismas fuentes. Los pacientes de esta Unidad Básica han sido desviados al centro de salud de Santa Ponça, debido a que las fuerzas de seguridad continúan registrando la zona incluida dentro del perímetro de seguridad, y el servicio 061 se ha hecho cargo de la situación sanitaria en el lugar donde ha estallado la bomba.
Modus operandi
La bomba-lapa fue también el método terrorista utilizado en el último atentado mortal de ETA, cuando la banda asesinó al inspector de Policía Eduardo Puelles en Arrigorriaga (Vizcaya) el pasado 19 de junio.
Se trata además del segundo atentado de ETA en poco más de 24 horas, después de la explosión de una potente furgoneta-bomba contra la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Burgos, que causó medio centenar de heridos leves e importantes daños materiales. Desde hacía aproximadamente una semana, las Fuerzas de Seguridad del Estado se encontraban en máxima alerta ante la posibilidad de que ETA perpetrara un atentado inminente.
Según informaciones llegadas desde Francia, la banda terrorista había robado tres furgonetas en el país vecino, una de las cuales podía ser la utilizada ayer en el atentado contra el cuartel de Burgos.