El dirigente opositor imputa la autoría moral de las agresiones que sufre al ex primer ministro Topolanek
28 may 2009 . Actualizado a las 11:20 h.El ex primer ministro y líder de la oposición parlamentaria en la República Checa, Jiri Paroubek, sufrió ayer en Praga una nueva agresión con huevos durante un mitin para los comicios europeos, que, por segunda vez en la historia del país centroeuropeo, se celebrarán los días 5 y 6 de junio.
El político y sus compañeros de partido no pudieron celebrar el mitin de ayer por los continuos abucheos y lanzamiento de centenares de huevos, muchos de los cuales impactaron en la cara de Paroubek.
No es la primera vez que el líder de la oposición es atacado por los manifestantes, en su mayoría jóvenes que lo acusan de un estilo político excesivamente rudo. Muchos seguidores socialdemócratas fueron al mitin con pistolas de agua para defenderse de la previsible agresión y carteles que decían «No os tenemos miedo».
Esta protesta sin precedentes contra los socialdemócratas ha ido escalando desde el comienzo de la campaña, en la que también han aparecido personajes vestidos de marcianos que han tratado de boicotear los discursos de los líderes izquierdistas.
El presidente del país, Vaclav Klaus, condenó esta forma de protesta, tras la que fueron detenidas nueve personas.
Paroubek imputó la autoría moral del suceso al conservador Partido Democrático Ciudadano, encabezado por el ex primer ministro Mirek Topolanek.