El sustituto de Txeroki fue detenido cuando tenía 17 años por actos de violencia callejera, de la que pasó a un «comando» operativo y, ya en Francia, a la cúpula etarra
09 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Nacido el 8 de marzo de 1977 en San Sebastián y domiciliado en Lasarte, Aitzol Iriondo Yarza estrenó su ficha policial a los 17 años recién cumplidos, cuando fue detenido en la capital guipuzcoana en el marco de los incidentes consecutivos a la muerte del activista de ETA José María Igerategui, fallecido al explotarle la bomba que transportaba en una mochila. El 18 de febrero del 2002 fue arrestado de nuevo por la Ertzaintza, que lo dejó en libertad, pues buscaba a su hermano en una operación contra un grupo de violencia callejera.
Por aquel entonces ya formaba parte de un comando denominado Hontza junto a Harriet Agirre y Ohiane Bakedano, según la sentencia de la Audiencia Nacional que condenó a la mujer, posteriormente detenida en San Sebastián. El grupo, que funcionaba como satélite del Buruntza, no fue descubierto al ser desmantelado el comando matriz en agosto del 2001.
La jefatura militar de ETA encomendó a los huidos Bakedano e Iriondo reorganizar el complejo Donosti, con el nombre de comando Zelatun, para lo que les entregó armas y explosivos con la misión de emprender una campaña de atentados contra concejales del PP y del PSE. El grupo no había llegado a pasar a la acción cuando fue desarticulado el 28 de septiembre del 2002 en el barrio donostiarra de Loyola, lo que obligó a Iriondo a cruzar la frontera.
Un carné de identidad y un permiso de conducir a nombre de Daniel Ballester, los dos con su foto, fueron encontrados el 16 de noviembre del 2003 en una base logística desmantelada en Espiens (suroeste de Francia). Por estos hechos, un tribunal francés lo condenó en rebeldía, el 8 de junio del 2007, en la primera sentencia pronunciada contra ETA tras la ruptura formal de la tregua.
Un mes después, el juez Garzón ordenó su busca y captura internacional en un auto en el que lo acusa de haberse ocupado de los últimos desplazamientos en Francia de Iker Agirre Bernadal, detenido cuatro días antes nada más cruzar en tren la frontera por Cataluña.
La pista de Iriondo reapareció en febrero del 2007, cuando, junto a otro instructor apodado Capu, impartió un cursillo de adiestramiento en el uso de armas, explosivos y en materia informática al presunto miembro de la banda Gorka Lupiáñez, detenido hace un año.
La huella genética de Iriondo fue identificada en un cabello recuperado en el coche bomba aparcado, el día 9 de ese mismo mes, frente a la sede del Ministerio de Defensa en Logroño gracias a que solo estalló el detonador y no los 61 kilos de carga explosiva. Fue la confirmación de que sus cometidos estaban directamente relacionados con la preparación de los artefactos y el traslado de los automóviles. El pasado 19 de junio fue condenado en París a cuatro años de cárcel por alquilar una vivienda con un DNI falso.