El presidente apenas variará el Gobierno para dar una imagen de estabilidad ante la crisis económica

Agencias

ESPAÑA

26 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

José Luis Rodríguez Zapatero está dispuesto a repartir nuevas fichas a sus ministros, pero evitará poner la Moncloa patas arriba. En una legislatura que nace marcada por la incertidumbre económica, su objetivo prioritario está en generar estabilidad institucional.

La apuesta pasa por consolidar en sus puestos clave a quienes fueron los pilares de su actual Ejecutivo. Las principales incorporaciones se producirán, en todo caso, en segundos niveles. Es el caso, por ejemplo, del hasta ahora portavoz del grupo parlamentario, Diego López Garrido, que ocupará la secretaría de Estado para la UE.

Los dos vicepresidentes continuarán en los cargos, y María Teresa Fernández de la Vega mantendrá su función de portavoz gubernamental. También proseguirán Alfredo Pérez Rubalcaba y el ministro de Justicia, así como los titulares de Cultura y de Sanidad, César Antonio Molina y Bernat Soria. De momento, el único cambio asegurado es el del ministro de Defensa. El nuevo portavoz parlamentario será sustituido casi con total seguridad por una mujer, que podría ser o la gallega Elena Salgado o la actual número dos del departamento, Soledad López.