El presidente de los populares en Vizcaya avisa que les puede «costar el Gobierno»

E.?C.

ESPAÑA

18 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Aunque en el PP son numerosos los dirigentes que piensan que el enfrentamiento entre Gallardón y Aguirre puede pasar factura en las urnas, pocos son los que se han atrevido a decirlo en público. Temen que esta demostración sin tapujos de ambiciones personales a menos de dos meses de las elecciones tenga consecuencias y debilite a Mariano Rajoy.

Abrió el fuego Manuel Fraga el miércoles asegurando que la exclusión de su antiguo protegido podía hacer perder muchos votos al PP. Ayer le tocó el turno al presidente del PP de Vizcaya, Antonio Basagoiti, que aseguró que la lucha de poder entre el alcalde y la presidenta de la comunidad puede costar el Gobierno a su partido. Basagoiti denunció «la irresponsabilidad de algunos responsables políticos», en clara referencia a Gallardón y Aguirre, y criticó que haya dirigentes que piensan solo en «colocarse aquí o allí», en vez de pensar en que «Mariano Rajoy sea presidente para que España vaya mejor». Lo que está en juego, afirmó, es «otro modelo de España, una lucha antiterrorista eficaz y que los ciudadanos puedan llegar a fin de mes».

Basagoiti fue muy crítico con Gallardón: «Me parece que hay alguno que no solamente es alcalde de Madrid, que está pensando más en el 10-M y en si yo soy ministro, si yo me coloco aquí o acá en función de lo que pase en las elecciones y no está pensando solo en lo que hay que pensar: que Mariano Rajoy sea presidente del Gobierno para que España vaya mejor». Pero también se refirió sin citarla a Esperanza Aguirre: «Puede que haya alguien que esté preparando la sustitución, pero puede que haya alguien también que se esté intentando colocar para cuando Mariano sea presidente y que le hagan ministro o ministra y le ponga aquí o allá».

Se podría hacer mejor

El portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana, admitió que las cosas se podrían haber hecho mejor, pero señaló que el diseño de las candidaturas va «siempre» acompañado de polémica porque es uno de los momentos «más complejos» en los partidos. Zaplana señaló que la polémica suscitada por la exclusión de Gallardón solo durará «48 o 72 horas».