Las sospechosas aparentemente vapulearon y dieron patadas a Motoko Okuno, de 63 años.
16 oct 2007 . Actualizado a las 10:00 h.Veinte mujeres de entre 15 y 80 años, miembros de la secta sintoísta Kingenkai fueron arrestadas ayer en relación a la muerte de otra mujer miembro del grupo religioso, según informó hoy el diario Japan Times.
Las sospechosas aparentemente vapulearon y dieron patadas a Motoko Okuno, de 63 años, durante una hora en los locales de la Oficina Central que la secta posee en Komoro, al este de la provincia central de Nagano.
Los investigadores no están seguros de si se trató de un asalto o se trató de un rito religioso.
Más de 100 policías investigaron la Oficina Central durante todo el día de ayer y abandonaron el edificio con 20 cajas de objetos confiscados.
Una mujer que vive cerca de la sede de la secta comentó al Japan Times que los seguidores de Kingenkai no tenían aspecto de poder cometer un crimen, pero que ahora tiene miedo.
La secta Kigenkai, que se formó en 1970, trata como su gran dios a Hinomoto Okami, que significa el gran dios del sol.
La muerte de Okuno, que gestionaba un restaurante de sushi, salió a la luz cuando el personal del Hospital de Komoro avisó a la policía de que el pasado 25 de septiembre ingresó y murió una mujer con signos evidentes de haber sido vapuleada.
Tras la autopsia, la policía arrestó a cuatro miembros de la familia de la víctima, incluidos su marido y su hija.
Estos, miembros también de la secta, dijeron a la policía que ellos mismos habían vapuleado a la víctima en su casa de Komoro, en una pelea relacionada con un asunto familiar.
La policía dudó sobre esta explicación a causa de las inconsistencias de su relato y, finalmente, los familiares afirmaron que sus superiores en la secta les presionaron para que mintieran a la policía.
Cuando la policía trató de acceder a la sede de la secta, los miembros del grupo religioso trataron de impedir su entrada, pero finalmente permitieron la investigación.