La paralización del tax lease afecta directamente a cerca de 500 millones de inversión en al menos cuatro contratos cuya firma se estaba negociando en Galicia. Dos de ellos, por un importe próximo a los 270 millones, son del astillero vigués Barreras, que vive una de las situaciones más dramáticas del sector, tras detener su actividad en junio por falta de nuevos pedidos. Esta paralización dificulta la negociación de la empresa con la banca para hacer frente a su deuda con proveedores, próxima a los 50 millones de euros.
Pero el propio conselleiro de Industria, Javier Guerra, alertó ayer de que la posibilidad de que la investigación de Bruselas tenga un carácter retroactivo ha disparado nuevas alarmas. Los bancos con proyectos de financiación de buques en marcha están advirtiendo a los astilleros que podrían modificar las condiciones o incluso suspender los créditos en caso de verse afectados.
Los afectados quieren reunirse con el Gobierno central para buscar vías que permitan recuperar las ayudas con el beneplácito de Bruselas. «En caso contrario -comentó ayer una fuente del sector- la posibilidad de suspender pagos es real».