Novacaixagalicia inicia la transformación más importante de su historia. Será NCG Banco. Su nacimiento fue tortuoso, y su gestación, allá por el 2008, soportó insultos, improperios, alegrías, reconocimientos... Incluso aguantó rumores de intervención que jamás se hicieron realidad porque no eran ciertos.
Gran parte de las agresiones procedieron del exterior, y Galicia las venció. También superó las arbitrariedades de algunos paisanos. Pocos, la verdad, y casi todos políticos.
La comunidad ha logrado no solo no vender su caja y permanecer en el sistema financiero nacional, sino que ha sabido crear un nuevo proyecto empresarial único en España. José María Castellano ha aceptado el reto de dirigirlo para «llevarlo a buen puerto», dice.
Toda Galicia tuvo mucho que ver en una iniciativa que une, y no divide. Que enriquece por su efecto multiplicador, y aleja la pobreza al no desprenderse del ahorro secular de los gallegos a través de una subasta al mejor postor, en la que el FROB sería un árbitro.
Argumenta José María Castellano que él no va a pedir nada a nadie, sino que venderá un proyecto. Pivota sobre el banco de Novacaixagalicia. Se creó en Galicia con el impulso, esfuerzo y paciencia de todos los gallegos.