Tras el encuentro en la sede de la Patronal, que duró más de cuatro horas, los agentes sociales reiteraron el compromiso común de alcanzar un acuerdo.
25 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Los sindicatos creían que su encuentro de ayer con la patronal podía suponer un duro revés a la negociación colectiva. Contemplaban la posibilidad de que el presidente de la CEOE, Joan Rosell, exigiese retomar algunos de los temas ya cerrados, después de que muchos empresarios mostraran su total oposición al preacuerdo. No fue así. Rosell se entrevistó con los líderes de CC.?OO. y UGT para tratar de zanjar temas como la supresión de la ultraactividad -la continuidad de las ventajas laborales conquistadas si no se alcanza un pacto entre los agentes sociales- o la posibilidad de abrir el convenio de empresa en cualquier momento. Los agentes sociales difundieron una fotografía para demostrar que las conversaciones continúan y con buena sintonía. Junto a los líderes de CEOE, CC.?OO. y UGT, aparece el secretario general de la patronal, José María Lacasa. Algunos empresarios consideraron que esta instantánea era un desafío de Rosell a sus opositores y una muestra más de que si la negociación fracasa no será por su culpa.
Tras el encuentro en la sede de la CEOE -que duró más de cuatro horas-, los agentes sociales reiteraron el compromiso común de alcanzar un acuerdo. Ninguna de las partes se atreve a fijar plazos, pendientes de lo que dictaminen los órganos de dirección de la patronal. Fuentes empresariales no se arriesgan a vaticinar lo que va a suceder en una junta directiva que catalogaron de «imprevisible».
De la decisión final de esa junta dependerá el futuro de la negociación colectiva. La patronal deberá buscar una fecha definitiva para la firma o dar por roto el proceso, algo que provocaría la intervención del Gobierno. En este caso, el Ejecutivo ya tiene claras sus prioridades y rechaza la exigencia de CEOE de que los convenios colectivos que expiren sean suspendidos.