El 80% de la empresas que cotizan al Ibex 35 operan en paraísos fiscales

césar calvar MADRID / COLPISA

ECONOMÍA

Un estudio detalla como muchas de las grandes firmas españolas están presentes en estos territorios a través de sociedades participadas y no informan de sus actividades

03 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las grandes empresas españolas disfrutan de su particular Edén. El 80% de las compañías que cotizan en el Ibex 35, las mayores del país, están presentes en paraísos fiscales a través de sociedades participadas y no informan de sus actividades en esos territorios, según detalla en su última edición, referida al año 2009, el estudio La responsabilidad social corporativa en las empresas del Ibex 35, realizado por el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa.

El informe denuncia estrategias «poco responsables y claramente incoherentes» de esas compañías con los mensajes de sostenibilidad y contribución al desarrollo que defienden en sus memorias. Explica, por ejemplo, que mientras sus inversiones en paraísos fiscales crecen de forma abrumadora (entre enero y septiembre del 2010 su montante duplicó el de todo el 2009), en España la recaudación por impuesto de sociedades se hundió un 55% entre el 2007 y el 2009, pese a que los beneficios empresariales solamente bajaron un 14% en el mismo período.

El director del estudio, Carlos Cordero, suscribe que buscar beneficios mediante estrategias cuyo único fin es pagar menos impuestos «evidencia una ausencia de compromiso con el desarrollo de los países donde se opera» y «limita fuertemente» la capacidad de esos Estados para desarrollar políticas que garanticen el acceso de las personas a derechos básicos.

El Gobierno ha situado la lucha contra los paraísos fiscales en el centro de su plan global contra el fraude para este año.

Listado extenso

De momento, los paraísos existen y su listado es extenso. Eso sí, disfrutar de sus parabienes solo está al alcance de las personas o empresas que gozan de mayor nivel de riqueza. Estas jurisdicciones especiales ubicadas ya en territorio continental ya en islas lejanas y exóticas, ofrecen a las mayores fortunas del mundo condiciones favorables para atraer su capital. Ventajas como el secreto bancario, un tipo impositivo muy bajo o inexistente para los no residentes, la ausencia de cooperación con las autoridades de otras jurisdicciones y una desregulación general que posibilita que el dinero fluya con rapidez y escape al engorroso control de las haciendas de los Estados tradicionales.

La evasión fiscal y la fuga de capitales son un problema que pasa factura a la economía global, como quedó patente en el inicio de esta crisis y en las sucesivas cumbres del G-20, que han debatido fórmulas para atajarlas. Es muy difícil calcular el dinero que mueven las jurisdicciones no cooperativas, las preferidas por algunas multinacionales, bancos e incluso redes criminales y grupos terroristas para amasar o blanquear ganancias. Tax Justice Network, una coalición de oenegés dedicada a promover la transparencia fiscal, sostiene que un tercio los activos globales y más de la mitad del comercio mundial pasan por paraísos. Estima que el importe total es de 11,5 billones de dólares, lo que provoca a los Estados una pérdida de unos 250.000 millones de dólares.