Tensiones en NCG por las desinversiones forzadas

m. Á. rodríguez REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

En los últimos días, varias operaciones fueron cuestionadas y se produjeron diferencias por los activos en venta

03 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La lucha contra el reloj por la recapitalización en Novacaixagalicia está generando las primeras tensiones. En las últimas cuatro semanas, según han confirmado fuentes de la caja, se han cuestionado varias operaciones internas de venta y de inversión por el «momento delicado» que atraviesa la entidad.

Hace pocos días, los comités de riesgos e inversiones echaron abajo un proyecto apadrinado por Alarde, la nueva sociedad energética de NCG, para invertir una fuerte cantidad en un proyecto de explotación hidráulica en Perú. Personas próximas a la entidad confirmaron que la operación no fue vista con buenos ojos. Alarde está dirigida por el ex consejero delegado de Unión Fenosa Honorato López Isla, y algunas voces de Novacaixagalicia señalaron que en el proyecto peruano estaba también presente otro ex directivo de Caixanova ya jubilado, que según todos los indicios sería Ángel López Corona, ex director general adjunto de la caja viguesa. Los grupos de evaluación rechazaron la inversión (que de acuerdo con las fuentes superaba los 30 millones de euros) en pleno proceso para la recapitalización de la caja.

Otro de los motivos de discusión han sido los ofrecimientos realizados a algunas empresas para que recompren las participaciones tomadas en su día tanto por Caixanova como por Caixa Galicia. Algunos directivos se quejan de que la mayoría de las operaciones de este tipo estén relacionadas con sociedades provinientes de la antigua Caixa Galicia, si bien este extremo fue negado desde el entorno de Caixanova, donde aseguran que las desinversiones siguen «criterios objetivos».

En venta

Uno de los activos que se barajó para vender es el grupo vinícola portugués de Caixanova, Sogevinus, del que es propietaria al 100%. Aunque se veía como un «activo desprendible», la gran inversión realizada en esta sociedad y en el desarrollo de sus marcas hacía que el precio actual de mercado impidiese la obtención de plusvalías.

Caixanova sí tiene en venta su participación en la eólica Enerfín-Enervento, de la que posee un 30%. La caja viguesa mantiene otro 6,89% en Elecnor, socio principal de Enerfín. Además, NCG es propietaria de las dos firmas eólicas con las que ambas cajas se presentaron al concurso de la Xunta (Galenova y Torre de Hércules), que obtuvieron en conjunto 131 megavatios.

Otro motivo de debate fue una ampliación de capital «menor» a la que la caja planteó acudir en una sociedad salmantina, Julián Martín, popular por la comercialización de jamones. Algunas voces cuestionaron la operación, aunque finalmente se aprobó por tratarse de una inversión menor que, de no ejecutarse, podría ocasionar un mayor deterioro del activo para la caja.

«Es normal que se mire con lupa cualquier movimiento en estos momentos», explicó un directivo que restó importancia a las desavenencias y las calificó de «normales en un momento de reajuste como el actual».

Inversores

La caja gallega tiene que conseguir inversores privados en los próximos seis meses para cubrir al menos el 20% de su capital. Pero en paralelo, continúa vendiendo activos y participaciones industriales para rebajar las exigencias de solvencia y mejorar su core capital. El plan de fusión aprobado a finales del 2010 ya contemplaba desinversiones por un máximo de 12.900 millones. Además de aligerar la cartera industrial, este proyecto preveía la venta de hasta 300 sucursales, con su respectivo negocio.

Por esta operación se han interesado el Banco Sabadell -que busca ampliar su presencia en Galicia-, La Caixa y el Banco Pastor. Pero la valoración que ofertaron las tres entidades está «muy por debajo» de la realidad, según NCG. Para facilitar la venta se han trozeado las sucursales por zonas y paquetes, aunque de momento no se ha cerrado ningún acuerdo.

Las dos cajas ya se han desecho del 60% de R, del 4,5% de Galp, han vendido su parte en Reganosa, y un 1,19% de la portuguesa EDP. Sin embargo, estas ventas apenas cubren un 15% de los 12.900 millones previstos.