La reunión estaba pensada principalmente para informar a los empresarios de los acuerdos económicos adoptados el viernes en el Consejo Europeo, con especial atención a las ocho nuevas medidas anunciadas por el Gobierno para cumplir con el Pacto por el Euro. Pero el presidente también reclamó de los asistentes su «compromiso» y «colaboración» para contribuir a la creación de empleo, que es el «objetivo prioritario» del Ejecutivo en este momento.
«Es un axioma en el ámbito laboral que la formación es la que conduce a la empleabilidad», dijo Zapatero, para señalar que la reforma de la formación profesional es «urgente» y que, además, había pedido a las empresas y a la CEOE un «compromiso adicional» en materia de formación para el empleo: aprobar un programa conjunto para poner en marcha «un mínimo de 30.000 becas» para jóvenes.
El objetivo es que los desempleados del colectivo de menor edad y con baja cualificación puedan acceder a un período de seis meses de prácticas en empresas, compatible con la formación teórica.
Alierta coordinará el grupo
El presidente señaló que los empresarios habían mostrado «su receptividad» a la idea y que será el presidente de Telefónica, César Alierta, quien coordinará un grupo de trabajo con el Ministerio de Economía para desarrollar el proyecto de las 30.000 becas, de las que Emilio Botín se ha comprometido ya a convocar 2.000.
Respecto al malestar de las pequeñas y medianas empresas, porque, en su opinión, no están siendo escuchadas por el Gobierno, Zapatero negó que sea así, y dijo que a las grandes firmas les había propuesto también un segundo programa consistente en que extiendan la formación a sus empresas auxiliares; «por eso las pymes han estado presentes», afirmó. También añadió que el Ejecutivo reclama el «compromiso y la solidaridad», y «eso se le debe pedir a las más fuertes, a las grandes».