El Gobierno accede a relajar en parte sus exigencias a las cajas

MIGUEL A. RODRÍGUEZ REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Podría permitir integrar las provisiones para pérdidas en el «core capital»

09 feb 2011 . Actualizado a las 10:37 h.

La negociación para cerrar la reestructuración del sector financiero está resultando dura.

La ministra de Economía, Elena Salgado, podría haber accedido a suavizar algunas de las condiciones anunciadas, en línea con las peticiones de las cajas, que en algunas de sus reivindicaciones cuentan con el apoyo del Banco de España. El PP, que asegura estar «informado» del avance de las conversaciones, no participa en el debate, aunque ha trasladado al Ejecutivo su apoyo a las demandas de la patronal de cajas, la CECA.

Estos giros en la hoja de ruta podrían demorar una semana más la aprobación del decreto ley, aunque en el Ministerio de Economía admitieron ayer que trabajan con la previsión de tramitar el texto este viernes.

Los cambios pasarían por una relajación de las condiciones anunciadas el 21 de enero. De un lado, la CECA habría conseguido rebajar la exigencia de core capital para las cajas desde el 10% máximo anunciado por Salgado hasta el 9,5. Y además habría conseguido lo que en el sector se valora todavía mejor: que las provisiones dotadas para las pérdidas esperadas puedan computarse como reservas y mejoren el capital básico.

Pese a que las cajas no han logrado equiparar el listón de core capital (capital básico) al nivel que se establecerá para los bancos, a los que se pedirá un 8%, la barrera del 9,5% se situaría en el peor de los escenarios contemplados por las normas de Basilea III. Esta regulación internacional exige un 7% de capital básico a todas las entidades en el horizonte del 2019, pero dejando a criterio de los reguladores nacionales elevar este nivel de solvencia en 2,5 puntos.

Los portavoces de la CECA, que inicialmente exigieron baremos idénticos para bancos y cajas, dan por buena la rebaja de la ministra, aceptada también por el Banco de España, a cambio de que el Gobierno permita a estas entidades que computen en sus reservas el dinero destinado a provisiones para dotar las pérdidas esperadas.

En el caso de la caja gallega, este cambio (que incluiría los 1.162 millones solicitados al FROB) reforzaría el índice de solvencia y situaría el capital básico por encima del 8%, según calculan fuentes del sector. Cada punto de core que Novacaixagalicia precise ganar costaría 500 millones de euros, de acuerdo con los estudios realizados.

Más tiempo

Junto a las exigencias de solvencia, el otro gran caballo de batalla en la negociación es el calendario. La patronal de las cajas considera excesivamente agobiante el plazo de quince días que planteó el Ministerio Economía para que las entidades presenten un plan de acción, a partir de la entrada en vigor del real decreto. Y quieren prorrogar de septiembre a diciembre el examen de las nuevas exigencias. Esta ampliación daría un mayor margen de maniobra a las entidades para eludir la nacionalización forzosa y temporal de las que suspendan.