Tiene 26 años y hace aproximadamente un año y medio que está en el paro. El último contrato, en una empresa de unos 40 operarios, le permitió trabajar unos siete meses seguidos. Es profesional del sector naval y sigue atentamente las posibles evoluciones laborales de esta industria, que en este momento se encuentra en horas bajas.
Cristian Martínez asegura ahora mismo no hay nada a la vista, quizá un poco más adelante. «Pero es que yo oigo versiones contradictorias, sobre los que está ocurriendo; unos dicen que habrá pronto trabajo y otros que no; yo creo que la esperanza es lo último que se pierde, ¿no?», dice.
A su juicio, hay un claro culpable de esta situación. «Todo esto es por el Gobierno, que lo ha mandado todo a pique», explica.
Este joven asegura que, con todo, no es el que peor está, porque al menos no está mendigando por las calles, ya que tiene la posibilidad de vivir en casa con su familia.